El lunes llegamos a Vitoria, al norte de España en el País Vasco para visitar a Alberto, un viejo amigo de mi familia.
Nada más llegar a su casa dejamos nuestras mochilas, nos refrescamos y salimos a dar un paseo para conocer la ciudad, tomarnos unos “potes” y cenar algo juntos.
De camino al centro, encontramos este edificio forrado de vegetación que rápidamente llamó nuestra atención.
Alberto nos contó que antes se utilizaba como centro social y en su interior organizaban eventos culturales. Ahora, se encuentra reformado y alberga el Palacio de Congresos de la ciudad.
Se trata de un jardín vertical en la fachada de la Avenida Gasteiz del Palacio de Congresos Europa. Se creó con el fin de favorecer que la naturaleza se adentre en la ciudad a través de infraestructuras verdes.
Las fachadas vegetales mejoran el aislamiento térmico y acústico de los edificios sobre los que se crean, prolongando la vida útil del edificio y reduciendo el consumo de energía. Además, mejoran las condiciones del entorno ya que permiten introducir vegetación en zonas urbanas donde no hay suelo disponible; ayudan a mejorar la calidad del aire, reducir la contaminación atmosférica y paliar el calentamiento global. También, reducen el efecto isla calor de las ciudades gracias a la evapotranspiración de las plantas, crean espacios de biodiversidad urbana y mejoran la calidad paisajística, haciendo más agradable el espacio urbano.
De izquierda a derecha este edificio nos propone un recorrido por el municipio de Vitoria – Gasteiz. Comenzando en el fondo del valle, muestra el contacto de la zona urbana con los Humedales de Salburua que la rodean toda Vitoria con el llamado Anillo Verde, para continuar atravesando la zona rural de la Llanada Alavesa y finalizar en la zona forestal de los cerros y los Montes de Vitoria.





