Cuando todas las personas se van
y ya no queda nadie
la luna sale a brillar
animales, objetos y plantas
cuentas sus anécdotas en el parque
La banca irritada
por su gran concurrencia
cuenta los chismes que escucha
con mucha ocurrencia
Los troncos de arboles
con un toque mal oliente
reniegan de los perros
que vienen del oriente
El asfalto empolvorado
discute con el árbol
porque sus hojas deja caer
y esto lo tiene malhumorado
Una escoba de monte
suspira desde el saliente
con lágrimas en los ojos
al ser ignorada por la gente
Mientras todos reniegan por sus trabajos
la pobre escoba ansía
una nueva responsabilidad
que le devuelva la vida
Limpiar las aceras
embellecer el asfalto
desgastar sus hojas secas en el trabajo
para ella es un regalo
No existe trabajo deshonroso
pero si, un corazón honorable
todo lo que se hace con amor
se convierte en un trabajo admirable.