fuente
La historia de este procedimiento nos lleva a muchos años atrás, data del siglo V a. C y se atribuye su origen a los egipcios, lo cual se confirma con vestigios arqueológicos y pinturas encontradas en tumbas, lo hacían probablemente por razones de higiene, y esto llama mi atención ya que en la actualidad, en la práctica clínica y al momento de realizar examen físico a un paciente, sobre todo de edad avanzada, he podido evidenciar gran cúmulo de esmegma lo cual es una secreción blanquecina, fétida situada alrededor del glande, compuesta por células muertas de piel, células blancas de la sangre, hormonas sexuales y secreciones de la próstata, lo cual provoca en ocasiones inflamación del glande cuando no existe una higiene adecuada de los genitales masculinos.
fuente
Los egipcios también lo hacían porque lo asociaron con el desarrollo intelectual, espiritual y por una obsesión que tenían con la pureza, y para ellos el ritual era un paso a la edad adulta ya que los hacia más fértil según sus creencias.
Los judíos adoptaron la circuncisión como cumplimiento a un mandamiento de la biblia y circuncidaban a los niños con apenas ocho días de vida, cosa que actualmente siguen haciendo. En tiempos modernos en el año 1855 aproximadamente se les otorgo a los judíos una menor prevalencia de ciertas enfermedades venéreas gracias al mencionado procedimiento, también se creía para este momento que la estimulación excesiva (masturbación) de los genitales producía desequilibrio neurológico y la circuncisión era la cura también a ciertas patologías de este tipo.
Poco tiempo después otras personas explicaron que los riesgos de dicho procedimiento superaban a los beneficios conocidos. Motivo por el cual las tasas de circuncisión sin criterio médico fueron decayendo paulatinamente.
AHORA BIEN ¿cómo una madre puede evitar la circuncisión en su hijo?
Puede hacerlo de una manera muy sencilla; cuando él niño tiene pocos días de vida, a la hora de bañarlo debe retraer parte del prepucio del pene y de esta manera dejar descubierto el glande por dos o tres minutos mientras lava con agua y jabón, seguidamente se debe llevar el prepucio a su ubicación normal, ya que de no regresarlo se puede ocasionar parafimosis (estrangulamiento del glande por el prepucio); se debe hacer estas maniobras diariamente y de manera constante, es decir, es algo que no podrá dejar de realizar para así asegurarle bienestar al bebe y evitar complicaciones más adelante que amerite hacer la circuncisión.
Este post está motivado por mi experiencia como médico general en mi rotación por el servicio de pediatría en el hospital IVSS (instituto venezolano de los seguros sociales) donde pude observar de manera frecuente niños de diferentes edades con infecciones urinarias a repetición y balanitis (inflamación del glande) ocasionadas por la NO retracción del prepucio en el momento indicado.
También está motivado por la necesidad que veo de alertar y orientar a madres primerizas quienes por falta de experiencia o por miedo, no realizan estas pequeñas maniobras para evitar una cirugía en el futuro a su hijo.
El secreto es realizarlo constantemente y he aquí el éxito para evitar la circuncisión.