Cada región guarda en su memoria colectiva, eventos y anécdotas que con el transcurrir de los años se van convirtiendo en las leyendas que acompañan nuestro folklore. Cuidar nuestras tradiciones es fortalecer nuestra identidad y raíces.
Cuando era pequeña, me fascinaban las historias de ultratumba. Todo lo sobrenatural era irresistible. Deseaba que La Sayona se me apareciera, porque tanto había escuchado la historia que necesitaba se hiciera presente, para comprobar por mí misma que tan fea y llorona era. Pensé que tenía mala suerte, ya sabes, los demás tenían encuentros “tenebrosos” excepto yo.
Pasaba mis días leyendo la revista National Geographic. Descubriendo cavernas, animales fantásticos, momias milenarias, lugares alucinantes como si de otro planeta se tratara. Un día, leí sobre la leyenda del Monstruo del Lago Ness… ¡Caramba! ¡Qué emocionante! Pero no me impresionó, porque resulta que en Ciudad Bolívar, tenemos nuestra propia mascota.
Es una culebra escamosa tan grande como prehistórica, nadie sabe con precisión cuál es su longitud, pero todos sabemos que tiene siete cabezas.
Vive bajo las aguas del Río Orinoco, justo debajo de la Piedra del Medio, dentro de galerías que, incluso, discurren bajo la ciudad. Una de sus cabezas reposa debajo de la Catedral y, creían los primeros pobladores, que esto es lo que ha mantenido al animal en un profundo sueño desde entonces.
Catedral de Ciudad Bolívar
El rio Orinoco es turbulento, arrastra todo a su paso. Es fácil hundirse en sus oscuras aguas y no aparecer jamás. Justo en las cercanías de la piedra se vuelve más impetuoso, desbocado. Su travesía se convirtió en un arte.
Aún hoy en día, los pobladores usan “las lanchitas” para moverse de Ciudad Bolívar a la población de Soledad o viceversa. Es más corto el viaje, que tomar el Puente Angostura, pero no menos peligroso. Los lancheros saben que al aproximarse a la piedra, entran en una zona inexplicable que se asemeja al Triángulo de las Bermudas. Sin razón aparente, las rústicas embarcaciones trambucan y desaparecen.
Alguna vez, una expedición intentó descifrar tal rareza y el buzo contratado, estando en las profundidades, sufrió un ataque de pánico al creer toparse con lo que describió como un “monstruo”.
Piedra del medio
Los años, el Internet y las cosas locas que suceden hoy en día, han intentado quitarle la magia a la leyenda, pero mira tú, aquí todos saben que cuando la noche cae, no es conveniente estar cerca del río, a no ser que se quiera ser bocado de la misiá. A mí, por lo menos, con los años se me quitó lo guapo.
Pescadores en su faena
Dice la leyenda, que cuando las aguas cubran en su totalidad la Piedra del Medio, este monstruo despertará y se va a comer a Raymundo y todo el mundo en este pueblo.
Como dato curioso, estos últimos 19 años, hemos notado crecidas impresionantes…parece que este año va la vencida. Por lo que este próximo mes de agosto, cuando las lluvias redoblen las fuerzas del río, me voy al malecón por si la culebra asoma sus cabezas para gritarle a todo pulmón:
“¡Mija, pa' Miraflores es que es!….!Arranque pa’ llá y cómase a esos $%&$#!”.
Vista del río Orinoco y El Fortín o cerro del Zamuro
Cuando se concibió el mundo, la energía inteligente puso en cada región paisajes maravillosos para el disfrute de todos sin límites ni fronteras. Venezuela, como parte de esa grandeza también fue adornada de belleza para ser fuente de inspiración para ti, para mi y el planeta entero.
Venezuela necesita que la amemos, respetemos y, sobre todo, llevemos su gentilicio con honor.
Para participar : https://steemit.com/steemit/@carloamc/concurso-viva-venezuela-premio-5-sbd-franela-de-steemit-14-dias-de-competencia-registro-en-progreso-dia-12
Fuente imagen Hidra
https://blogs.infobae.com/grecia-aplicada/2014/04/29/dia-del-animal-las-mascotas-mas-extraordinarias-de-la-mitologia-griega/index.html
Fotos de mi autoría.