Con una vieja guitarra y un cigarrillo al oído
va despeinando la vida,
va esparciendo melodías
que se caen de los bolsillos cual viejos centavos.
Entre palabras y palabras
que pronuncian nuestros labios,
los tuyos sabor a cerveza,
los míos a besos amargos;
Se nos escapan los segundos,
como se escapan los días
se maceran sentimientos
metamorfosis de poesía,
se fermentan los recuerdos,
tornando de color
con metáforas y greguerías.
Dame de ti el delirio que nace con los tragos,
dame tú ahora,
quizás mañana no haya tiempo
y queden sin decirse
lo que murmura en nuestro oído el viento;
Entropías desaliñadas,
corazones cansados,
lágrimas sin sentido
y sonrisas forjadas.
Si convocamos memorias ya oxidadas
con alguna canción suave de fondo,
quizás matemos el pasado
y nos venguemos de aquello que no hicimos,
nos desquitemos del qué pudo haber sido
y sigamos nuestros pasos.
Quizás así robemos al futuro
unos que otros instanstes,
para cambiar aquel incesante qué será,
y así los tragos de cerveza,
la guitarra vieja y el cigarrillo en el oído,
habrán tenido sentido
en una tarde de junio.
Hace unas semanas tuve la oportunidad de encontrarme con una gran persona que conocí gracias a steemit. Una persona inteligente y con talento y carisma,y tanto por enseñar. Quise plasmar un poco la escena en un poema. No es el mejor poema, ni es peor, es solo una prosa que ni siquiera intenta alcanzar la calidad de sus letras.