¡Que egoístas! Queríamos ver el amanecer antes que la Ciudad entera.
Casi que en cada Ciudad de Venezuela hay algún pedacito de naturaleza que desde el punto de vista citadino funciona como pulmón vegetal de la ciudad, y si lo vemos cómo personas puede servirnos para múltiples propósitos.
Por ejemplo, en Caracas los capitalinos, tienen el cerro El Ávila, los Valencianos suben cerro El Casupo, en Puerto Ordaz frecuentan el Parque La Llovizna y en fin, acá en Maracay se acostumbra visitar una pequeña porción del Parque Nacional Henry Pittier que llamamos "Cerro del Hotel Maracay".
Imágenes tomadas de Google Earth, ruta trazada por (-W).
Hace unos días estábamos conversando con unos amigos y de alguna manera llegamos al tema de que esta temporada del año amanece y anochece un poco mas tarde y que por lo despejado del cielo el alba y el ocaso se ven espectaculares, alguien -a manera de juego- comentó "deberíamos subir el cerro para ver el amanecer", sorprendentemente todos nos motivamos y sin pensarlo mucho coordinamos un par de días siguientes para madrugar y ascender antes que saliera el sol.
Fue el día Miércoles, día en que subiríamos, eran un poco pasadas las 5:00 am y ya estábamos iniciando nuestra caminata; a eso de las 6:00 am cuando íbamos como a tres cuartos de trayecto del container empezó a aclarar el cielo por sobre las montañas del Henri Pittier, alistamos nuestro equipo de fotografía y nos preparamos para recibir esos tan preciados primeros rayos de luz.
Nos dimos cuenta que debido a la altura en que estábamos en la montaña, mientras para nosotros ya había amanecido, la ciudad seguía a oscuras, llegamos a comentarnos que fuimos los primeros privilegiados de toda la Ciudad Jardín en ver el amanecer de ese día.
"El sol salió primero para nosotros".
Cumplimos nuestro cometido, hablamos, grabamos, tomamos fotos... Pero aun no estábamos conformes, el alba nos cargó de energía y como para el momento no habíamos llegado arriba, decidimos continuar nuestro ascenso, una media hora más de caminata para llegar a donde se puede apreciar la mejor vista de Maracay, el container.
En nuestro Post de Slackline comentamos que nunca salimos sin una linea, efectivamente, arriba decidimos colocar una línea desde la parte superior del container hasta el único árbol que hay en la cumbre, como si ambas cosas estuvieran ahí solo para nosotros poder montar esa pequeña linea.
Estuvimos un rato allí compartiendo, apreciando la ciudad desde lo alto, tomando fotos y grabando un poco más del Slackline, luego de un buen rato como a las 10:00 am decidimos emprender el descenso.
Llegamos abajo como a las 11:00 am, entre todos nos percatamos que teniamos los celulares reventados de llamadas, citas de trabajo olvidadas, cosas que hacer atrasadas, en fin, un montón de cosas derivadas de la rutina diaria cada uno.
Foto para Maracay Paradise.
Después de la experiencia de desconectarnos en la naturaleza, casi perdernos, viendo todo desde las alturas con ojos de espectadores, llegar abajo y automáticamente vernos inmersos en la ajetreada rutina de la ciudad surgió una frase que marcó la experiencia...
"Ese es el precio que pagamos por conectarnos un rato con la naturaleza"
Toda la información, texto, relato, y fotos, donde no se especifique lo contrario, son de nuestra autoría y propiedad.
iPod Touch 5, iPhone 5, BLU R1 HD, Nikon Coolpix P520, GoPro Hero 3+, Sony Alpha300
Diseño de Logo y Firma por Multitakers.