En Cuba, la televisión transmite un programa que se llama “Palmas y Cañas”.
Este programa lleva más de 60 años de manera ininterrumpida. De hecho, es el segundo programa más antiguo de la televisión cubana y, está dedicado a la vida de los campesinos cubanos y a los que viven en los parajes rurales.
Es un programa que tiene en la música y en la composición poética su mayor expresión, en la que los poetas dan muestra de su calidad para improvisar.
Por este programa aprendí de la décima espinela y su manera de realizarla.
Dentro de los cultores que han destacado en este programa han estado grandes como Justo Vega, Adolfo Alfonso, Jesús Orta Ruiz, Emiliano Sardiña y muchos más.
Una de las más destacadas fue Tomasita Quiala, recientemente fallecida. Esta artista, cultora de la décima, logró acuñar una manera de hacer la décima improvisada en la que hacía una décima a partir de un pie forzado que le ponía una persona y esa misma décima la viraba al revés y no perdía su esencia.
En honor a ella, a mis abuelos maternos y a mi madre que fueron “arropados” por la muerte, dedico estas décimas al estilo de la ciega maravillosa, como se le conoció a Tomasita Quiala.
Invito a y a
para que nos dejen sus décimas a la muerte.
Título: Décimas a la muerte
La muerte siempre fue así,
Extremadamente cruel,
Ayer se lo llevó a él,
Mañana vendrá por mí.
Todos vivimos aquí,
Sin pensar en su maldad,
Trabajando de verdad,
Con un afán sin medida,
Por alcanzar en la vida,
La ansiada felicidad.
La ansiada felicidad,
Por alcanzar en la vida,
Con un afán sin medida,
Trabajamos de verdad.
Sin pensar en su maldad,
Todos vivimos aquí,
Pero la muerte es así,
Extremadamente cruel,
Ayer se lo llevó a él,
Mañana vendrá por mí.
Nota: La imagen la tomé de Pixabay.