Confieso que tengo una importante adicción a mi smartphone, hasta el punto que lo utilizo mucho más que mi ordenador de sobremesa. Me puedo olvidar las llaves de casa e incluso mi cartera, pero es prácticamente imposible que me olvide del teléfono; lo utilizo como agenda, para navegar, como despertador, para jugar, y de hecho ha sido el instrumento para subir muchos de mis artículos de Steemit.
Al igual que para millones de personas en el mundo, ya sea fijo o móvil, el teléfono es un dispositivo indispensable y fundamental en mi vida.
Recuerdo que de niño aprendí que el teléfono había sido un invento de Alexander Graham Bell; y creo que todavía hoy en día se sigue vendiendo esa idea. Pero la realidad es que existen muchas dudas al respecto, y al igual que sucedió con Edison, más parece un caso de apropiación indebida de patentes.
Antonio Meucci está considerado el legítimo inventor del teléfono, aunque en su momento este artefacto fue bautizado con el nombre de "teletrófono".
Meucci nació en Italia a principios del sigloXIX y fue ingeniero químico e industrial. Pronto descubrió una profunda inquietud por inventar cosas, labor que realizó cuando emigró, primero a Cuba y posteriormente a Estados Unidos. Entre otras muchos inventos, Meucci desarrollo un sistema que permitía aplicar electroshocks con fines terapéuticos para el tratamiento del reuma, y fue este aparato el que, debido a una casualidad, le inspiró su idea para el "teletrófono".
En 1849, durante una sesión, Meucci creyó haber percibido que uno de los cables transmitía la voz de un paciente situado en la habitación contigua. Este hallazgo le permitió establecer el principio básico del funcionamiento del teléfono, según el cual, la voz humana se puede transmitirse a través de la electricidad.
En los años posteriores fue desarrollando lo que sería el primer "teletrófono", hasta que en el año 1857, instaló una línea interna que conectaba su oficina con el dormitorio de su esposa enferma, el cual se encontraba situado en otra planta de la vivienda; de esa manera podía estar en contacto con ella sin necesidad de desplazarse.
Aquel primer "teletrófono" tenía unos auriculares construidos con cartón en forma de cono, en cuyo interior se encontraba una plancha de acero imantado, una membrana que hacía de diafragma, y una bobina de hilo de cobre.
Posteriormente y durante veinte años, fue perfeccionando el modelo con mejores materiales y con los auriculares en forma de campana.
Antonio Meucci intento repetidamente patentar su "teletrófono", pero nunca dispuso de dinero suficiente para ello; tan solo consiguió un registro provisional que describía las características del mismo.
Durante años Meucci se dedicó a realizar varias demostraciones sin aparente éxito; también intentó vender su proyecto a la empresa Western Unión (los responsables de la red de telégrafos en todo el país), quienes misteriosamente perdieron toda la documentación. Curiosamente, al poco tiempo, Graham Bell sacó la patente de su primer teléfono, que también misteriosamente guardaba mucha similitud en su diseño y funcionamiento con el "teletrófono" de Meucci.
Meucci inició entonces una serie de continuas demandas contra Bell, quien llegó incluso al extremo de sobornar a sus abogados y a personal de la oficina de patentes.
Finalmente, y aunque existió una sentencia judicial a su favor, Meucci murió sin conseguir el objetivo de que su invento fuese reconocido.
No fue hasta más de un siglo después, concretamente el año 2002, cuando el Congreso de Estados Unidos reconoció mediante una resolución pública la autoría de Meucci como inventor del teléfono.
Fuentes:
https://blogthinkbig.com/antonio-meucci-verdadero-inventor-telefono
https://www.ecured.cu/Teletr%C3%B3fono
https://mimaquinadeltiempo.es/pasado/desde-teletrofono-smartphone-la-historia-del-telefono/