La maracuyá, pasionaria, parcha, chinola o como es llamada acá en mi país Venezuela Parchita, es una planta trepadora.
Puede llegar a medir los 9 metros de longitud, tiene un período de vida que no supera la década; su tallo es leñoso y rígido, tiene hojas lisas alternadas de gran tamaño de color verde oscuro.
Su flor alcanza los 5 centímetros de diámetro se presenta individual, de color blanco con rojizo en otras especies pueden ser de color rojo intenso hasta el azul pálido. Tiene una apariencia como una corona de espinas.
La fruta es una baya oval o redonda, de entre 4 y 10 cm de diámetro, fibrosa y jugosa, recubierta de una cáscara gruesa, cerosa, delicada e incomestible, contiene numerosas semillas pequeñas; el color presenta grandes diferencias entre variedades; la más frecuente en los países de origen es amarilla (Centroamérica y Sudamérica), el fruto de color rojo, naranja intenso o púrpura es conocida como gulupa en Colombia y se le da uso afrodisiaco.
Su madurez está dado por su desprendimiento; la recolección debe hacerse en el suelo, manualmente. Para el consumo fresco o procesado, la cáscara no debe presentar daños externos de ningún tipo. Debe tenerse cuidado en no consumirla antes de su madurez, puesto que presenta cianogénicos.
Ambas variedades se puden consumir crudas, en batidos o zumos, y en La pulpa puede utilizarse para la confección de mermeladas; es recomendable para este caso no desechar las semillas, pues su contenido de pectina ayuda a la gelificación del producto.
El zumo y la pulpa pueden congelarse sin problemas; el sabor se conserva sin cambios apreciables hasta un año.