¿Sabes algo?, ayer cerré mis ojos y te vi allí, te tomé de las manos y me acerqué a tu boca. Busqué tu mirada con la mía, y la encontré.
Mi corazón se alebrestó, estaba lleno de felicidad, de seguridad y no había dudas de que eras feliz también. Pero luego desperté y de nuevo tuve presente de que estabas ausente, que llevo rato deseándote.
Pero, ¿sabes otra cosa?, mi parte favorita del día es la noche y se que la tuya también lo es, por eso estoy tranquila, porque más tarde cuando cierre mis ojos de nuevo, nos volveremos a ver.
P.D. Quiero volverte a besar hoy, aunque sea en sueños.