
FUENTE: TOMADA EN EL LABORATORIO DE TRABAJO POR
Hive account@vidaparasita
¿Quién no ha querido comerse un rico y suculento ceviche? Pues yo soy una de las que ya tiene la boca aguada de solo imaginármelo, además que mi esposo los prepara muy bien, sin embargo, cada bocado que introduzco a mi boca, va acompañado del fusilante pensamiento: ¿Será que tiene parásitos? Pues sí, ser parasitólogo es sumamente angustioso pues tus pensamientos giran y giran en ese sentido determinando casi todos los aspectos de tu vida. Pero como el hambre y la glotonería puede más que los conocimientos siempre termino rendida a los pies del sabroso ceviche.

Muy bien, ya el lector debe saber que yo no soy cocinera y que voy hablar es de parásitos, y este rico plato hecho de pescado crudo marinado con limón y aliños puede trasmitirnos unos organismos parasitarios que pertenecen a la familia Anisakidae y de la cual destacan: Anisakis Simplex, Pseudoterranova sp. y Contracaecum sp. Resulta que las larvas de estas familias parasitarias viven en el intestino de peces tales como sardina, lisa, lebranche, lenguado o merluza y cuando las cantidades son masivas, estas larvas atraviesan las paredes intestinales y viajan a la musculatura del pescado que es lo que nosotros nos comemos.
El pescado es una fuente nutricional de un valor incalculable, sobre todo en los estados orientales y en los actuales momentos se ha convertido en la alternativa más económica de obtención de la fuente proteica, pero ciertamente, al igual que los otros alimentos puede ser el causante de una infección parasitaria.
Los parásitos de la familia anisákidae utilizan mamíferos marinos como hospedadores definitivos y en el transcurso de su ciclo vital pueden infectar a una variedad de especies pesqueras de consumo habitual donde se desarrollan las larvas L1 a L3. El hombre puede convertirse en hospedador paraténico al ingerir la carne pescado (cruda o semi cruda) con anisákidos, las larvas (L3) pueden penetrar en la mucosa del tracto digestivo causando lesiones que originan el cuadro clínico de la anisakidosis (Rello et al. 2004).
Fuente: fotografía tomada por
Hive account@vidaparasita. Parásitos extraídos del intestino de una lisa, analizada en el laboratorio.

Cuando una persona se infecta con estas larvas puede sentir un dolor abdominal agudo, náuseas, vómitos, fiebre y diarrea, los cuales son síntomas muy inespecíficos por lo que se confunde con cualquier otro proceso intestinal o con una indigestión. Esto trae como consecuencia que no sea tratado ni reportado de la manera adecuada, y solo a veces cuando la persona reporta haber consumido pescado crudo o medio asado es cuando quizás el medico pueda sospechar que es una anisakidosis; no conforme con esto resulta que la persona que ha sufrido una primera infección puede quedar susceptible a proteínas presentes en los parásitos unidas a proteínas del pescado, por lo que la persona la próxima vez que consuma pescado así este bien cocinado y no tenga parásitos, desarrollara un cuadro de hipersensibilidad alérgica de gravedad variable (Rello et al. 2004, Puccio et al. 2008). También pueden producirse abscesos en el estomago (Audicana, 2000).

Pero entonces ustedes se preguntarán ¿será que dejamos de consumir pescado?
No, claro que no, algo interesante que debo mencionar es que cuando compremos el pescado debemos eviscerarlo lo más pronto que se pueda, así evitamos que los parásitos del intestino puedan pasarse a la musculatura, otro detalle importante es revisar la carne, pues los parásitos se enrollan en la musculatura y son de color blanco o rosados y posiblemente los podamos visualizar y por ultimo en la medida de lo posible si vamos a preparar ceviches o sushi, congelar el pescado por lo menos por cuatro horas, así el parasito muere y si está presente en el pescado no cause daño al ser humano.
Y que les puedo decir más que si después de tomadas todas estas medidas tienes dudas pues te comas tu pescadito crudo con un buen padre nuestro… y buen provecho.
si quieres saber más sobre el tema puedes consultar las siguientes referencias:
REFERENCIAS
- Audicana B. 2000. Anisakis: su papel en la anafilaxia. Alergol Inmunol Clin; 15 (Extraordinario Num. 2): 65-96.
- Pardo CS , Mejía PK, Navarro VY, Atencio GV . 2007. Prevalence and abundance of Contracaecum sp. of Rubio Salminus affinis in Sinú and San Jorge rivers: morfological description. Rev. MVZ Cordoba. 12(1):887-896
- Puccio F, Cifarelli D, Blanco F, López E, Sarmiento L, Ordaz R, Figueroa I, Capriles A, Hagel I, Di Prisco MC, Roque ME, Machado L, Ghezzi ME. 2008. Reactividad alérgica a Anisakis simplex y su asociación con asma bronquial en niños escolares del estado Nueva Esparta, Venezuela. Bol. Mal. Salud Amb. 48(2):145-152.
- Rello FJ, Adroher FJ, Valero A. 2004. Anisákidos parásitos de peces comerciales. Riesgos asociados a la salud pública. An. Real Acad. Cienc. Vet. Andalucía Oriental. 17(1):173-197
Las fotos fueron tomadas en el Laboratorio de trabajo, con una cámara adaptada a la lupa estereoscópica.
Cámara: Sansung Galaxy express 3.