Seguramente todos habéis escuchado alguna vez el término DISLEXIA, pero ¿qué sabéis realmente sobre este trastorno?
Se estima que un 20% de la población española tiene dislexia, es decir, dos de cada diez personas en España tiene problemas al leer. Un porcentaje bastante elevado como para obviar que es un problema a tratar desde edades tempranas.
¿QUÉ ES LA DISLEXIA?
Tal y como nos indica la La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo.
¿COMO SE DETECTA ESTE TRASTORNO?
Los disléxicos manifiestan de forma característica dificultades para decir el alfabeto, denominar letras, hacer rimas simples y para analizar o clasificar los sonidos. Por otro lado, la lectura se caracteriza por las sustituciones, omisiones, distorsiones, inversiones o adicciones, lentitud, vacilaciones, problemas de seguimiento visual y déficit en la comprensión.
Pero la dislexia es mucho más que tener dificultades al leer o al escribir, ya que existen problemas de compresión, de memoria a corto plazo, de no saber identificar derecha o izquierda, dificultades en las nociones espacio-temporales, etc. Aunque es esencial tener en cuenta que no existen dos disléxicos idénticos y, por lo tanto, cada caso es único y no tiene por qué presentar la totalidad de los síntomas.
¿QUÉ TIPOS DE DISLEXIA HAY?
Oficialmente hay un solo tipo de dislexia, pero, a través de los años, los científicos han explorado la idea de que pudieran haber diferentes subtipos. Algunos todavía no se han analizado detalladamente, otros todavía están siendo debatidos, pero podríamos decir que los subtipos más ampliamente mencionados son:
- DISLEXIA FONOLÓGICA: Por ejemplo, si decimos una palabra en voz alta a un niño con habilidades fonémicas limitadas, él podría escucharla y repetirla correctamente. Sin embargo, presentaría dificultades para saber cómo separar la palabra en los diferentes sonidos que la conforman.
- DISLEXIA SUPERFICIAL: Se trata del subtipo en el que los niños batallan para leer porque no reconocen palabras familiares a simple vista. Por tratarse de palabras con un deletreo engañoso, o por su relación con la fluidez de la lectura. Para ser capaz de leer rápidamente y con precisión, los niños tiene que poder reconocer muchas palabras comunes a simple vista sin tener que pronunciarlas.
Si bien estos dos tipos de Dislexia son los más comunes, podríamos escuchar otros tipos como la Dislexia Visual o la Dislexia Matemática, aunque, como he dicho antes, oficialmente sólo existe un tipo.
¿CÓMO ACTUAR FRENTE A LA DISLEXIA?
En todos los centros de educación infantil y primaria hay un equipo de orientación que se encarga de evaluar a alumnos con dificultades de todo tipo. Cuando el maestro o tutor percibe que el niño o niña presenta problemas en la lectura, inmediatamente se informa al psicopedagogo, que (siempre con el permiso de los padres) empieza a realizar la evaluación con el fin detectar el origen de la dificultad.
Puedo decir de primera mano que el trabajo de los Equipos de Orientación es totalmente necesario y, bajo mi punto de vista, muy eficaz. Pero lamentablemente es insuficiente, ya que se trata de profesionales que generalmente comparten centros educativos, llegando a estar desbordados por la cantidad de trabajo que tienen.
El problema con este tipo de trastorno es que cada disléxico es un mundo diferente, uno puede tener muchos problemas en ortografía y otro en matemáticas. No hay dos disléxicos iguales. En base al diagnóstico y a las dificultades que ese disléxico presente, se hacen las adaptaciones no significativas en el aula.
Para poder trabajar la dislexia en edad escolar nos centramos en el área del lenguaje y en la inmadurez perceptiva y manual. Las actividades podrían ser:
- Ejercicios de actividad mental: de atención y memoria, organizar y ordenar elementos, observar y distinguir unos objetos de otros.
- Ejercicios perceptivos y manuales: reconocer y agrupar objetos según el color, según el tamaño y la forma.
- Ejercicios para la adquisición del conocimiento de su propio cuerpo.
- Ejercicios de equilibrio estático: mantenerse sobre un pie, mantenerse de puntillas, etc.
- Ejercicios de equilibrio dinámico: saltar sobre dos pies, saltar con un pie, etc
- Ejercicios espaciales (abajo-arriba, delante-detrás, etc.)
- Ejercicios de lenguaje: nombrar y definir objetos, dibujos, contar cuentos.
- Ejercicios para conocer su propio cuerpo: señalar partes del cuerpo, decirlas por su nombre, etc.
- Ejercicios de lectura y preescritura: son ejercicios que ayudan a seguir el movimiento y reconocimiento de las letras, en este nivel se ejercita el aprendizaje de las vocales, consonantes y de los números. Para conseguirlo, además de los ejercicios de caligrafía, se utilizan las actividades con plastilina, pintura de dedos, recortado de figuras, picado, etc.
En definitiva, se trata de un trastorno que necesita una detección temprana y que, sobretodo, requiere un trabajo por parte de toda la comunidad educativa para aceptar socialmente a los niños que presentan unas dificultades que no tienen porqué ser una limitación para desarrollar cualquier actividad.
Como anécdota puedo decir que el conocido director de cine Steven Spielberg sufrió la dislexia en su etapa escolar. Para conocer su experiencia os dejo un vídeo que he encontrado en Youtube donde explica como "sobrevivió" a este trastorno.
Fuente de información: Federación Española de Dislexia y DISFAM