Hay veces que vas conduciendo y te abstraes de tal manera que ni siquiera eres consciente de todo lo que te rodea. Cambias de carril, adelantas, guardas las distancias... pasan los kilómetros y al rato te das cuenta de que llevas la mitad del camino hecho.
La música suena y... sin querer esa canción que toca provoca una serie de asociaciones que te llevan de un lado a otro a toda velocidad. Te lleva a un lugar, a un momento determinado, te vienen imágenes a la cabeza y, casi sin darte cuenta, ya estás en otro pensamiento.
Hoy una de las canciones que ha sonado en mi viaje de vuelta ha sido Fix you, de Coldplay. Me encanta, me transmite tantísimo tanto la letra como la melodía... que podría escucharla en bucle e iría de lugar en lugar ‘fixing and fixing’... Una vez que acaba siempre me viene el mismo pensamiento a la cabeza... Who’s gonna fix me???