Ya hacía días que no comíamos paella un domingo, entre otras cosas por la cantidad de eventos que tenemos últimamente y que hacen de las semanas auténticas locuras.
Llega el mes de mayo... que casi se está yendo, y empiezan las salidas, las quedadas, los festivales, los conciertos y es un no parar en un día a día que ya de por sí es una locura. Pero como dice mi padre... "Sarna con gusto no pica...". Así que a seguir disfrutando de un pre-verano que ya tiene poco de pre y que augura una temporada estival, como poco, entretenida.
Mientas tanto... ¡ole esa paella de la suegra que entra divinamente y que nos alegra los domingos!