Pocas veces una escultura me ha trasmitido tantísima paz y tranquilidad como esta que os muestro.
En una de las bocacalles cercanas a Sensō-ji, un templo budista localizado en Asakusa (Tokio), encontramos a este pequeño buda. Con poco menos de un metro de alto y con una posición de las manos y una cara que simplemente te provocaba una relajación absoluta.
Estuve como 5 minutos parado enfrente de ella, lo único que supe hacer fue mirar, relajarme y disfrutar de un momento perfecto.
Espero que al verla os haya trasmitido, como mínimo, lo mismo que a mí. Aunque a lo mejor fue solo cosa mía...
Un saludo steemians 🤘😑