Es un perro pequeñito y afectuoso, por lo que debe vivir dentro de casa y desarrollar su vida junto al resto de la familia, acompañado la mayor parte del tiempo posible y recibiendo atención, no constante, pero de forma habitual. Es una raza que se adapta muy bien a la vida en las ciudades, los apartamentos pequeños y la tumultuosidad de las calles, además, se dice que los Shih Tzus son perros de gentes, porque les encanta estar rodeados de humanos.
Sin embargo, si no prestamos suficiente atención a nuestro perro y no le damos una educación correcta, que no tiene por qué ser estricta, pero si una correcta dosis de socialización, de compresión de sus deberes y de sus prohibiciones y no le damos la posibilidad de realizar algo de ejercicio, pueden convertirse en perros muy introvertidos e incluso destructores, ladrar con mucha frecuencia e incluso desarrollar ciertos niveles de ansiedad si están mucho tiempo solos.