¡Hola literatos de Hive! Se me ocurrió la siguiente idea ¿por qué no presentar a la comunidad el libro que más disfruté leer en el mes? Digo en el mes, porque los pendientes propios, los que te recomiendan, los que llegan, sumado además a mi trabajo como profesor (para conocer más qué es lo que se me da mejor, puedes visitar esta entrada (algo de lo que hago) SIEMPRE se está leyendo en este perfil.
Así que aquí les va lo que considero mi mejor lectura de abril. Estamos hablando de “Metafísica de los Tubos” de la escritora belga Amelie Nothomb.
¿De qué va?
Dios nace en forma de tubo. Perdón, no es un tubo, es un niño. Bueno, Dios es un niño que se percibe a los pocos meses de nacer como un tubo, porque es un vegetal clínico. No se mueve, no habla…nada de nada. ¡Pero espera! Este Dios que es un niño en estado vegetal… es la propia autora. Y uno se pregunta “pero Will ¿cómo es que está escribiendo?” Pues léete el libro, chaval.
Y yo, que detesto las biografías (no me interesa la vida de nadie) y que lo leí por puro compromiso con una amiga (te amo, Dani) quedé eclipsado con esta novelización de los primeros años de la escritora.
| Una historia para los cinco sentidos.
Si hay algo que me atrapó del libro es que está escrito para los cinco sentidos. La forma alternada de las oraciones, cómo están organizadas las palabras te conducen a que veas, palpes, escuches y sientas las pulsaciones de cada párrafo. La vida de la autora es a la vez nuestra vida y con su prosa nos induce a que experimentemos lo que ella siente.
Metafísica… es una historia personal, sí, pero encierra vivencias universales a cada uno de nosotros. Nos sensibiliza al placer; despierta la conciencia; nos hace que respiremos conscientes de ello. Te sientes vivo. De ello se encarga la Nothomb al relatarnos cómo sus sentidos y cerebro despiertan de forma progresiva a la luz de la vida luego de un año en coma existencial.
El humor ágil se combina con pensamientos filosófico (no hablo de metatrancas sino de filosofía práctica), dando como resultado una escritura sencilla, intimista, de fácil acceso al lector más reciente. Otra prueba de ello es la corta extensión del libro.
Que en fin… cuando lo cierras te sientes más agradecido con todo, en el aquí y en el ahora; listo para aprovechar cada minuto de la existencia.
| Recordar: la clave de la felicidad.
« ¡Tienes que recordar! ¡Tienes que recordar! Ya que no siempre vivirás en Japón, ya que serás expulsada del edén, ya que perderás a Nishio-san, ya que lo que te ha sido dado será arrebatado, tienes el deber de recordar todos estos tesoros»
Es el secreto que la protagonista nos revela al final de su historia. Para Nothomb, quien «el recuerdo tiene el mismo poder que la escritura» por su condición de inmortal, la memoria es el mecanismo perfecto para combatir la infelicidad.
Rememorar es una manera de amortiguar el dolor. Mientras respiremos y podamos evocar al ser querido, el momento más feliz, nuestros triunfos…todo será aguantado. Nuestro personaje-autor continúa reflexionando sobre este don biológico a la vez que nos da instrucciones sobre su uso:
« En adelante, solo vivirás consagraciones. Los momentos que lo merezcan serán revestidos de un manto de armiño y serán coronados en la catedral de tu cráneo. Tus emociones serán dinastías.»
Si no han leído nada de la autora, comiencen su travesía por esta interesante isla. Ya les digo yo que se aventurarán con más bríos hacia otras aguas.
Otros libros leídos en el mes:
- Últimas tardes con Teresa – Juan Marsé
- La Caverna de las Ideas –Jose Carlos Zomosa
- Relatos –Franz Kafka