Probablemente este artículo pueda aplicar a casi cualquier ocupación, pero tengo la intuición de que quienes se sentirán más identificados sean aquellos que, como yo, dediquen su vida a tareas esencialmente creativas o artísticas.
A la hora de plantearse una hoja de ruta para tu carrera profesional, parecen existir dos aproximaciones totalmente opuestas. Por una parte está el ideal del "hombre renacentista", el homo universalis, o polímata: aquel que posee un amplio conocimiento sobre una gran variedad de temas. En el extremo opuesto está la noción de la ultra-especialización, muy difundida en los círculos profesionales de la actualidad, según la cual la mejor vía para ser un profesional de éxito es aquella en la que tomas una habilidad, lo más específica posible, y te entrenas y especializas hasta llegar a ser uno de los mejores en ella.
¿Habría decidido el mismísimo Leonardo especializarse de haber vivido en nuestros tiempos? - Fuente (Editada)
El peligro del hombre renacentista: la mediocridad generalizada
El entusiasmo por la hiper-especialización parece ser una respuesta natural a las condiciones que la sociedad moderna nos presenta. Cada día la cantidad de contenido, información y conocimiento al alcance de nuestras manos crece de forma exponencial. Esto hace cada vez más difícil la tarea de poseer un dominio alto en muchas áreas, cuando a muchos les puede llevar la vida entera dominar una sola.
Este exceso de información puede llevar a aquellos que aspiran convertirse en los "hombres renacentistas modernos" a una situación que podría considerarse, cuando menos, lamentable: tener conocimientos de muchas áreas, pero ser mediocre en todas ellas.
Entonces, ¿es la especialización la solución definitiva?
No necesariamente. En la ruta del ultra-especialista veo peligros incluso mayores.
Por una parte, mientras más reducida sea el área en la que decidas especializarte, menor será el mercado laboral en el cual puedas ser de utilidad. Digamos que muchas personas en el mundo, en estos momentos, están necesitando a un productor musical. De esos, sólo una parte estará interesada en buscar un productor musical especializado en jazz. Dentro de ese grupo, menos aun necesitarán a un productor de jazz especializado en grabaciones de eventos en vivo. Y ya si eres un productor de jazz especializado en grabar el sonido de la batería en un evento en vivo... puede que tengas un mal tiempo encontrando un trabajo que se ajuste a tus habilidades.
Sumado a esta escasa oferta de empleos, el especialista está bajo la constante amenaza de los avances tecnológicos. Imaginemos a un artista de 3d, que se ha especializado en la animación de seres vivos de la forma más realista posible; supongamos además que es el mejor en esto que hace. Sin duda alguna este sujeto sería cazado por innumerables compañías de videojuegos y de efectos visuales, gracias al enorme valor que puede aportar a ellas. Pero un día llega a las oficinas un ingeniero con un nuevo invento: un motor capaz de "recrear la vida en 3d", capaz de reproducir en los modelos el comportamiento exacto de músculos, huesos, fluidos corporales, interacciones sociales, y cualquier otra cosa que puedan imaginar. De la noche a la mañana, ese súper cotizado empleado se ha hecho innecesario, y ahora deberá competir en el mercado laboral con muchos otros animadores que, además de contar ahora con una herramienta que les permite hacer el mismo trabajo de nuestro animador especialista, saben hacer muchas más cosas que él en otras áreas.
¿Puede existir un punto medio?
Me gusta creer que sí, y voy a contarles un poco sobre la aproximación que tomo al respecto en mi propia formación profesional.
Me apasiona mucho el cine, y los medios audiovisuales, a los cuales considero un vehículo inigualable a la hora de contar historias, esparcir mensajes, y conmover profundamente a los espectadores, incluso todas a la vez. Mi sueño, de momento, es poder ganarme la vida como director de cine. Estudio Artes (especializado en Cine), en donde aprendo teorías, historia, y métodos de análisis cinematográficos, y además comparto todo tipo de opiniones sobre mis temas favoritos con mis compañeros de clase. Además de eso trabajo como editor audiovisual y motion designer, y aunque mis principales herramientas son Adobe Premiere Pro y Adobe After Effects, intento manejar el resto de la suite de Adobe (Photoshop, Illustrator, Audition), cosa que en varias ocasiones ha resultado de mucha utilidad. Tengo algo de conocimiento en modelado y animación en 3d. Toco piano por hobby principalmente, pero también me he propuesto aprender los principios básicos de composición musical, porque es difícil concebir una pieza audiovisual en la cual la música no tenga relevancia alguna. Estoy aprendiendo a dibujar, porque es una herramienta muy útil a la hora de crear storyboards. Alguna vez estuve haciendo intentos de video-ensayos sobre cine en mi canal de YouTube, que en algún momento tengo la intención de retomar. Intento cada día escribir un poco, bien sea guiones de cine, guiones para mis futuros ensayos en YouTube, o artículos acá en Steemit.
Aunque tengo muy en claro el área a la cual quiero dedicar mi vida laboral, las opciones dentro de esta son casi infinitas, y los conocimientos que consiga en estas diferentes sub-áreas se pueden complementar entre sí con mucha facilidad. Supongo que nunca lograré ser el mejor en alguna de estas categorías, pero me gusta creer que no es algo que haga falta. Puede que sea la combinación de estas distintas áreas de interés las que me hagan particularmente valioso, para mis empleadores, clientes, o para los espectadores de mi trabajo, y haga de mi trabajo algo verdaderamente único. Al menos espero que así sea.