La idea de ajustarse al Tao y no estorbar a su fluir es un elemento central del pensamiento filosófico y religioso chino. Se puede decir que el taoísmo y el confucianismo son dos expresiones diferentes del mismo concepto. El taoísmo adopta un punto de vista místico, y en su forma original aboga por la inacción, la quietud y la pasividad, evitar la sociedad y volver a la naturaleza. Su idea básica es que todo saldrá bien si la gente deja de preocuparse, no hace nada y permite que la naturaleza siga su curso.