Hola queridos steemians, feliz y bendecido día para todos.
El día de hoy les escribiré de la humildad, hermosa virtud de la que muchos carecemos pero nos encanta atribuirnos. Cuando hablamos humildad muchas personas la asocian con pobreza, carencia de posesiones e incluso con personas desaliñadas e indigentes, pero sabemos que en ocasiones, esas personas son más ricas en el alma que muchas que tienen oro, casa, carros y lujos.
La humildad tiene un concepto más amplio y quienes la poseen ni siquiera lo notan, no basta con querer o decir ser humilde, esto crece y evoluciona con nosotros, cuando dejamos de ser soberbios y arrogantes y aceptamos que existen personas incluso con más cualidades que nosotros y nos deja de arder el estómago por esas razones, es ahí cuando somos humilde. Cuando nos da lo mismo sentarnos a hablar con un mendigo que con un millonario, pero sobre todo cuando utilizamos nuestras virtudes para beneficio de otros.
He visto y escuchado como personas se hartan de ser humildes y basta con alguien necesitar su ayuda para que salga lo peor de su ser o peor aún, hacen el favor para luego presumirlo y querer parecer excelente ser humano, una persona humilde ayuda sin esperar nada a cambio, ni siquiera un gracias de la persona que se apoya. En ocasiones un gesto vale más que mil palabras y hay personas que da toda una conferencia para dar un trozo de pan.
Vivimos en una sociedad donde ser rico y éxito es bueno ¿Quien no lo quiere ser? El problema es que olvidamos todas nuestras raíces y humanidad cuando conseguimos dinero y poder, hay personas que abusan de esto, dicen dar donativos y todo lo demás solo para parecer bueno, la persona humilde no necesita de esto. El goce en su corazón se refleja con la alegría de otros y no piensan en cuanto gasto o lo que perdió, no ve la ayuda como una inversión de publicidad si no como un gesto que le broto.
Hay personas verdaderamente humildes que tiene posibilidades de conocer el mundo, comprar joyas, en fin lo que les plazca pero prefieren ser simples seres humanos en pro de gozar la vida y es que para gozar la vida no se necesita de dinero ¡Claro que bastante ayuda! Nos enfrascamos la vida en buscar dinero y cuando lo obtenemos nos olvidamos de para que realmente lo deseábamos; dejamos de gozar de nuestra propia vida para presumirle a los demás lo felices que parecemos ¡Yo realmente desearía ser millonaria! Pero pediría que junto con el dinero me llegara sabiduría y comprensión para así no olvidarme de mis principios y quien realmente soy.
No puedo decir que soy una persona humilde, ese concepto realmente no los deben dar otro, como ser humano en ocasiones saco lo peor de mí, pero a diario pido a Dios porque me llene de ella, para así poder gozar de los placeres de la vida, cuando se es humilde hasta con el cantar de los pájaros se es feliz, en ocasiones me sorprendo cuando veo a personas menos privilegiada que yo y logran ser plenamente feliz. Eso me ponen pensativa y logro comprender la perfección de Dios la verdadera riqueza se encuentra en la humildad de almay es eso lo que realmente debemos trabajar a diario.
Ser humildes es una dicha que no todos pueden gozar, yo me esfuerzo por serlo y creo que ese es mi problema, aunque no me considero una persona soberbia ni arrogante aún tengo mucho que aprender, soy humana y la perfección no es mi fuerte (jajaja) En ocasiones quedo admirada con la humildad de mi hija y es de ella de quien quiero aprender. Creo que los niños nos llevan una ventaja en eso; pero creo que gracias a lo marchito del mundo es que poco a poco nos va haciendo perder esa humildad que yo catalogo falta de humanidad.
Queridos amigos el mensaje del día de hoy es que tratemos de ser mejores personas, no para recibir un premio o merito, si no para tratar de cambiar un poco al mundo que carece de humanidad, hemos dejado de sentir piedad y compasión por la gente y creo que es nuestro peor castigo, en ocasiones pedimos comprensión ¿Pero nos hemos detenido a pensar si hemos tenido por otra persona? Sembremos una mejor cosecha, brindemos buenos valores a las generaciones próximas para que pronto tengamos una mejor humanidad, llena de mucha humildad. ¡Bastante que nos falta!