Hola queridos steemians. Feliz y bendecido día para todos.
El día de hoy quiero escribirles una anécdota que ocurrió cuando tenía 6 años y que hoy recuerdo puesto que estamos de vacaciones y mi niña me pidió ir a la playa.
Como todos los años en vacaciones y después de salir con buenas calificaciones, nuestra familia premiaba a mis primos y a mí con un viaje familiar, el destino por lo general eran distintos pero todos en conjunto preferíamos las playas. ¡Pero no crean que éramos la única familia! Como nosotros millones de familias salían de paseo para estas fechas, cosas que hoy reducimos por cuestiones obvias.
Después de un largo viaje llegamos al sitio, nos acomodamos en una posada para salir al día siguiente, nos levantamos muy temprano, ansiosos por darnos un buen chapuzón, nuestras madres como siempre se levantaban aún más temprano, mientras preparaban la comida y meriendas que nos llevaríamos al lugar, todo iba genial y apegado al plan como de costumbre.
Cuando llegamos al sitio como niños y sin pensarlo dos veces, no habíamos terminado de llegar al lugar, cuando la única ropa que estaba en nuestro cuerpo era el traje de baño, cosa que siempre causa sonrisa entre los más grandes. Todos juntos nos bañábamos, nuestras madres siempre alertas nos pedían que no nos separáramos, puesto que la playa estaba colmada de gente a duras, penas conseguimos un lugar para posarnos.
Al llegar la hora de la comida mi madre y tías salen para servir los platos y nos piden que por favor no nos separemos ¡Pero como siempre los primos mayores son los más odioso! Empezaron a molestarnos y decirnos que nos fuéramos a comer, que ellos hablaban cosas de grande, como yo era la más mal geniosa de todo el grupo decidí no calarme sus estúpidos juegos y marcharme de allí.
Mientras salía de la playa volteaba a discutir con ellos y sin darme cuenta perdí el rumbo que llevaba, en cuestiones de segundos deje de ver la camioneta, mis tías, mi mamá y mis molestos primos, sabía que tenía un serio problema, por más que trataba de buscar no lograba verlos, solo recordaba las palabras de mi mamá ¡No te vayas a separar! Sabía que por desobediente estaba metida en ese paquete pero no podía quedarme a mirar a los lados, las personas se podrían dar cuenta que estaba desorientada y perdida ¡Ya mi mamá ya me había hablado de la gente mala! No faltaban las personas que me preguntaban ¿Niña donde está tu mama? ¿Estas perdida?yo siempre contestaba lo mismo no hay esta y señalaba alguna mujer nueva, que estuviera de espalda y corría.
A pesar de ser tan pequeña trataba de mantener la calma, mi papá ya muchas veces me había dicho que hacer si un día me perdía ¡Cosa que me ayudó mucho! Mientras yo caminaba por la playa mi mamá sentía que se volvía loca, mi familia al igual que yo caminaba alrededor de la playa buscándome ¡Pero la diferencia es que ellos no estaban nada calmados! Mis primos no dejaban de culparse entre sí, mi mamá se quería introducir en la playa, escarbaba la arena, en fin perdió el control, incluso uno de mis tíos tubo que abofetearla para que se controlara ¿Pero imagínate que tu hija de 6 años se pierda en una playa llena de personas? Hoy en día entiendo perfectamente a mi mamá.
El punto es que mientras ellos corrían y se desesperaban yo llegue a un punto, donde había una tarima donde se encontraban unas mujeres bailando, haciéndole comercial a una famosa marca de cervezas acá “Regional”, el sitio estaba rodeado de gente no cabía un alma más, pero yo al ver los micrófonos sabía que era mi salvación tenía que tratar de subir, al mirar a un costado vi a un policía y le llegue diciéndole que si podría ser tan amable de ayudarme a buscar a mi mamá, lo gracioso es que el me pregunta si estoy perdida y en medio de mi inocencia le dije que no para nada ¡Mi mamá fue la que se perdió! No la encuentro ¿Me ayudas a buscarla? El hombre sonriendo me dice ¡Claro dime como se llama y la nombramos por micrófono le decimos que su hija la está buscando! Yo le di el nombre y al rato llego mi familia por mí.
En ese momento no entendía porque todos lloraban y estaban tan desesperado, para mi habían pasado unos segundos, me parecía exagerado que dijeran que habían pasado 2 horas, hoy en día sé que el tiempo pasa velozmente y que un solo segundo sin ver a tu hija parece eterno. Desde ese momento las vacaciones se empezaron a dar mientras aun asistíamos al colegio, ya nuestro viajes familiares eran en un día cualquiera, no esperábamos las fechas festivas, para evitar que los lugares estuvieran repletos de personas y evitar esos percances. Ya cuando tocaba temporada de vacaciones nosotros habíamos disfrutados y estábamos en la comodidad de nuestros hogares.
¿Qué aprendí?
No podemos subestimar a los niños, la edad jamás debe ser un obstáculo para prepáralos a desenvolverse si le llegase a pasar una mala situación, tenemos que sembrar un poco de desconfianza en ellos, decirle que en el mundo hay personas que le pueden hacer daño y motivarlos a que se aprendan nuestros datos personales, teléfonos de contacto y dirección, además de enseñarles también que si un día tenemos nosotros un accidente, de qué manera ellos nos pueden ayudar, enseñarlos a hacer llamadas, en fin prepáralos para que se sientan capacitados en cualquier situación. Expresarles que todo en la vida tiene solución, por eso lo ideal es que mantengan la calma para que puedan pensar claramente.
Como padres tenemos que saber que para que algo suceda solo se requiere de un segundo, es por esta razón que cuando se trate de niños no podemos dejar margen de error, además que si estamos en lugares libres no podemos dejar a cargo a un adolescente de los niños, recordemos que en esa etapa son inmaduros y piensan solo en ellos por eso lo ideal es dividirse las tareas y siempre dejar a uno o dos adultos a cargo de los niños, pero sobre todo que no por una situación debemos posponer el disfrutar, en la vida todo tiene solución. Actualmente aun tomo la costumbre de mi mamá, viajamos en épocas no comunes y salimos a lugares públicos los días que no son festivos. No comparto salir un día del niño, carnaval etc. ese día hay muchas personas tratando de hacer lo mismo, es preferible tomarse otro momento o perder una semana de clases que arriesgar nuestra familia.