El 23 de mayo de 1958 el turpial (Icterus icterus) fue declarado Ave Nacional de Venezuela.
Culminaba así un interesante y curioso certamen, organizado por la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, que durante varios meses acaparó la atención de todo el país y dividió las opiniones entre los diversos candidatos: además del turpial, participaron en la contienda:
El Gallito de las Rocas
El Cucarachero
La Paraulata Llanera
El Zamuro
La Guacharaca.
El objetivo era elegir un símbolo que despertara el interés en la protección y conservación de las más de 1,300 especies de aves que habitan en nuestro país.
Nuestra Ave Nacional es uno de los pájaros más admirados por los venezolanos debido a su hermoso plumaje amarillo y negro, a su canto melodioso, variado y fuerte y a su habilidad para imitar sonidos y tonadas (¡se sabe de turpiales que han aprendido a silbar el Himno Nacional!).
Tan destacado es el canto del turpial, que el poeta Jorge Schmidke lo llamó “flauta con plumas, bandolín con alas”. Este hermoso pajarito se alimenta de frutas y larvas de insectos.
Habita en las zonas áridas y en las sabanas arboladas, desde la Península de la Guajira, en el estado Zulia, hasta el estado Sucre; y hacia el Sur en toda la región llanera.
EL TURPIAL, ORGULLO DE VENEZUELA.