Hola hermosa comunidad de HIVE, quisiera compartir con ustedes anécdotas sobre lo que ha sido mi paso por esta está vida en mi país Cuba, espero les guste.
Tiza, café y esperanza: un día en mi escuela rural cubana 🌿📚
Esta es una breve historia sobre mis inicios como maestro primario.

Corria el año 2013 y así comienza mi viaje en esta historia a los 24 años: Cada mañana, antes de que el sol asome entre las colinas, mi jornada comienza con un termo de café cargado y una mochila que pesa más que mi propia voluntad. No llevo solo cuadernos y lápices. Llevo la promesa de que, en algún rincón de la Sierra Maestra, aún se puede construir futuro.
Vivo y trabajo en una comunidad tan pequeña que el correo llega cuando quiere y la señal de internet es un mito urbano. Pero los niños llegan puntuales. Con botas rotas, mochilas remendadas y una sonrisa que ninguna carencia ha podido borrar.
Hoy, por ejemplo, dimos clases de Matemáticas con piedras pintadas y repasamos Lectura bajo un mango. No tenemos pizarra digital, pero sí un árbol que hace de sombra y un encerado de madera que yo mismo reparé el domingo pasado.
Lo más bonito es cuando al terminar la escuela, los niños me regalan un dibujo, una flor o simplemente un "gracias, profe" antes de correr descalzos hacia sus casas.
Ser maestro aquí no es fácil. El salario no alcanza, los materiales escasean y la distancia cansa. Pero hay algo especial en esta Cuba rural: la esperanza se siembra como el maíz, con paciencia y con fe.
No sé si cambiaré el mundo. Pero hoy, Juan aprendió a sumar. Y eso, en mi libro, ya es una revolución.
¿Hay por aquí otro educador en circunstancias parecidas? Me encantaría leer sus historias. La enseñanza en zonas rurales tiene mucho de aventura y de resistencia.
Esta es una breve introducción del contenido que quiero mostrarles, si les gustó díganme para que sigan conociendo sobre esta obra que es muy hermosa, y yo sé las quiero compartir desde mi propia experiencia. Dios los bendiga