Hola amigos,
Continuando en mi onda de relatos viajeros, hoy quiero compartir con ustedes uno de los viajes más especiales que realice, y digo especiales porque tengo una afición enorme por las civilizaciones antiguas, pero sobre todo por las pirámides. Uno de mis tantos sueños era conocer las de Egipto, sin dejar a un lado las otras tantas que se distribuyen a lo largo de los países que fueron cuna de las culturas precolombinas.
Es por eso que una vez que tuve la oportunidad de viajar me decidí por la hermosa e increíble Pirámide de Chichén Itzá, ubicadas en el estado de Yucatán, México.
Quería tocarla y hasta escalarla, pero están protegidas por ser patrimonio de la humanidad y declarada como una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, y es lo mejor ya que así se garantiza que esta belleza este en pie por muchas generaciones más. Bravo!
Al llegar mi emoción fue incontenible, en verdad no podía creer que estaba ante tan majestuosa arquitectura que se ha mantenido en pie por tantos años. Su nombre es Pirámide de Kukulcán y su construcción data aproximadamente del año 960 d.c, más o menos unos 1048 años atrás. Impresionante verdad?
En su base mide unos 55 metros cuadrados con una altura de 24 metros, posee escaleras en sus 4 caras con 91 escalones cada una
Una de las curiosidades de esta pirámide es que también es un calendario y en los equinoccios de Marzo y Septiembre se puede observar cómo se forma con el sol la figura de una serpiente de 35 metros de longitud el cual representa al dios Kukulcán, es por ello que en la base de la pirámide se encuentran unas cabezas. Este espectáculo reúne a muchos turistas de todo el mundo quienes viajan solo para presenciarlo y recargase de buenas energías.
Para entender mejor el fenómeno que se produce les dejo este breve video que lo explica mejor.
Además de este fenómeno, se dice que esta pirámide está relacionada con datos astrológicos, si sumamos los 91 escalones que poseen su 4 lados nos daremos cuenta que el resultado es 364, representa el calendario Maya en donde el último día (que debería ser el número 365 para nosotros) lo llamaban el día sin tiempo y estaba representado por la cúspide tipo plataforma de la pirámide.
Hay muchas más historias que hacen de este emplazamiento un lugar para ser agregado a tu lista de viajes. En ella te llenas de una inexplicable energía que te conecta con el viejo mundo, con lo espiritual.
Bloques gigantescos de piedra colocada a la perfección sin explicación alguna y que al día de hoy, sigue enseñándole al hombre misterios sobre el tiempo que aún no puede comprender.
Me lleve de este viaje experiencias maravillosas y una pirámide menos que conocer en este ratito de tiempo que llamamos vida, con la firme convicción de que fue la primera pero no la última, pues Egipto me espera algún día.</p
“Lo mejor de la vida es ver o hacer aquello que siempre has deseado”
By Yaniria Bicelis.
Archivo de la primera Imagen:
Pixabay
Archivo de Video:
Youtube