Hace algún tiempo, me dedique a ayudar en algunos refugios para gatos en mi ciudad.
De esta hermosa labor me quedaron algunas fotos, tengo algunas muy graciosas, por ejemplo, esta imagen la definirá como:
“No hay cama para tanta gente”.
Los gatos son animales muy divertidos, y tratan de buscar cualquier lugar para dormir, es este refugio se acostumbraba a dejar muchas almohadas en el suelo para que durmieran. Pero ellos escogían cualquier lugar para tomar su siesta.
Una mesa o un casco también eran una buena opción, para descansar.
Los gatos bebes, los más tiernos a la hora de dormir.
En el refugio había una mamá gata, que adoptaba los gatos bebes que llegaban, cuando esta gata llego al refugio tenia cuatro gatos, pero tristemente enfermaron y murieron. Desde ese momento ella cuidaba de los huérfanos que llegaban al refugio.
Mi hijo y yo compartimos el mismo gusto por los animales.