Que tal mundo steemit! Soy una chica venezolana de 30 años y desde hace 6 soy enfermera. Cuando era adolescente y pensaba en lo que quería estudiar, por mi mente solo pasaban la informática y la comunicación social, pero cuando llego el momento de inscribirme en la universidad las opciones se redujeron a una totalmente distinta: Enfermería.
Aunque al inicio tuve mucha resistencia y un poco de miedo al saber que se trata de vidas humanas y no de circuitos electrónicos y computadoras de lo que sería responsable, con el paso del tiempo la enfermería fue despertando interés en mí y semestre tras semestre me fui enamorando de la carrera. A lo largo de esos 5 años conocí el amplio mundo de la salud del que soy parte desde entonces.
Ese mundo que ahora me apasiona, me ha enseñado a ver la vida de una manera más humana y me hace sentir más útil para la sociedad. Y es que la responsabilidad de tener personas a tu cargo que se encuentran vulnerables y llenas de miedos y que inevitablemente tienen que ser maltratados por agujas y métodos invasivos, te hace entender que nuestra labor debe ir más allá de ser quien vigila y garantiza la evolución efectiva de estas personas, hasta el punto de equilibrar el conocimiento técnico con la calidad humana.
Así, este punto de equilibro es el que nos lleva a tener una relación enfermera-paciente óptima, en la que al recibir una sonrisa, esa que funge como la más clara señal de recuperación, se obtiene una satisfacción tal que es una de las cosas más maravillosas que he experimentado en la vida.
Pero como los humanos somos seres complejos y yo soy (bastante) humana, debo confesar que a pesar de mi amor por la salud, el gusanito de la comunicación se ha mantenido latente en mi todo este tiempo y ahora que descubro esta comunidad me parece el escenario perfecto para alimentarlo un poco, compartiendo con ustedes mis vivencias, anécdotas, algunos tips y una que otra aventura fuera del trabajo.