Los perros y los gatos, son animales creados, por lo tanto no existen en vida salvaje, son considerados animales domésticos. No llegaron a las calles de nuestras ciudades solos. Están ahí porque los pusieron ahí, y eso sumado a que por ser tantos se encuentran y se reproducen por naturaleza, es la causa del descontrol de animales en abandono que existe. Pero que un animal sea abandonado es sólo la última parte de la cadena.
Cuando vemos perros y gatos en las calles y surge la afirmación de que la culpa la tienen personas irresponsables que no esterilizan a los animales que tienen en casa, a la mayoría les parece una aseveración exagerada e incluso chocante si alguna vez les ‘sacaron cría’ a sus animales de compañía.
La explicación es bastante sencilla para quien de verdad quiere entenderlo. El comercio es el acto que se basa en el intercambio monetario por un producto que se considere de igual valor, o la actividad contraria, lo que se conoce como compra y venta respectivamente. Esto quiere decir que cualquier acción que se realice bajo este concepto se considera comerciar. Si se vende o se compra un cachorro, se está participando del comercio de animales y contribuyendo a que la actividad funcione. Automáticamente y sin darse cuenta se coloca al animal como si fuera un bien, un producto, y no como un ser vivo, y esto no se percibe si no se puede reflejar hacia nuestra propia especie, por ejemplo ¿cuál sería la reacción si nos encontramos con alguien vendiendo niños a los cuales se les colocó diferente valor según su raza? Suena disparatado colocarle precio a un niño que es un ser vivo; pero esto es exactamente lo que pasa con el comercio de animales.
Para que cualquier actividad comercial funcione es necesaria la participación de al menos dos entes, es decir que si alguna de las dos contrapartes mínimas necesarias falla, la actividad fracasa. En una tienda de mascotas, es común encontrarse con personas que ceden ante la mirada triste de un cachorrito esperando por alguien que decida incorporarlo a su familia. Pero lo que realmente sucede es que por ese cachorrito que se llevaron a casa vendrán muchos más a ocupar esa jaula, y mientras que los sigan comprando, seguirán vendiendo, simplemente porque da resultado y es beneficioso para el negocio. Como en todo rubro comercial, toda oferta requiere una demanda, así que mientras mayor sea la demanda de cachorros de una raza determinada, entonces más los seguirán ‘produciendo’.
Se calcula que la población mundial de perros es de aproximadamente 700 millones (datos de W.S.P.A) y sigue creciendo de forma acelerada, de los cuales el 77% o más viven en las calles. La población mundial de gatos es mucho mayor, gracias a que su reproducción es más rápida. Cuando participamos del comercio de animales, sea como vendedores o como compradores, estamos contribuyendo a que estas cifras aumenten, y además negándole la oportunidad de un hogar a un animal que ya existe y que está esperando desesperadamente por un hogar y una familia. Entonces, por favor te pido que consideres SIEMPRE adoptar en vez de comprar.
A continuación les dejo algunas fotos que he capturado a lo largo de los años que llevo trabajando de voluntaria por los Animales, y si mi texto no les convence, espero que estas caritas lo hagan...
Gracias por tomarse el tiempo para apreciar esto...
Nos vemos!