Aunque te parezca muy extraño hay personas que suelen aterrase con la presencia, no de fantasmas, sino de un gato. Este animal que para muchos es adorable puede hacer que unos cuantos cambien de dirección solo con ver que se acerca. Esto ocurre no gracias a alergias o creencias míticas sino a un miedo persistente e irracional llamado Ailurofobia.
Quizás hayas escuchado sobre esto varias veces, pero el presenciar esta fobia en persona es muy distinto. Hace algunos años pude ver el terror en los ojos de alguien, no era mi paciente, solo una conocida, pero aún recuerdo como me hizo dar una vuelta completa a la manzana solo porque en la escalera para llegar a su casa había un gato.
Se aferro fuertemente a mi brazo y mi reacción primaria fue la risa (porque en un principio pensé que ella solo bromeaba), pero al ver su expresión facial reconocí que aquello era más que una muy buena actuación, en realidad si nos acercábamos un poco más ella iba a correr y gritar o quizás a desmayarse.
Esta fobia es un trastorno psicológico también conocido como aelurofobia, elurofobia, felinofobia, galeofobia o gatofobia. La apalabra “Ailuro” es un término griego que significa gato o también es utilizado como maullido de gato.
Una persona que sufre de Ailurofobia no puede soportar el tener a un gato cerca, y puede llegar a experimentar taquicardia, dificultades respiratorias, sudores y hasta ataques de pánico. En casos aún más severos el miedo también se puede activar al ver imágenes, videos o películas con gatos.
Esta fobia parece haberse originado en la edad media, donde se asociaban a los gatos con lo sobrenatural, brujas y demonios. Es por ello que en algunos casos la fobia se limita a gatos negros, que se creían que eran brujas transformadas.
Como todos los miedos y fobias, la Ailurofobia es creada por el inconsciente como un mecanismo de defensa que pueden haberse desencadenado debido a malas experiencias suscitadas en el pasado, por lo general en la infancia temprana, como, por ejemplo, haber recibido una mordida o arañazo de un gato o puede ser un miedo heredado o transmitido por un familiar Ailurofobico.
Las personas que experimentan esta fobia pueden llegar a sentirse “extraños” e incomprendidos ya que los gatos son percibidos por la mayoría de las personas como dóciles e inofensivos. Pero según cierta información existen algunas personas famosas que sufrieron de este trastorno, entre las que destacan:
• Napoleon Bonaparte
• Julio Cesar
• Alexander el grande
• Adolf Hitler
• Genghis Khan
• Benito Mussolini
• La Toya Jackson
Pero también hay que resaltar que la Ailurofobia como todas las fobias puede ser tratada con un adecuado tratamiento psicológico que de ser administrado correctamente la persona pueden dejar de sentir ese miedo irracional hacia los gatos.
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