Aquellos buenos profesores
La Pedagogía es una de las carreras más inspiradoras que puede existir, un profesor vive más de su vocación por enseñar que de sus miserables salarios. Esto veo así a estas alturas de mi vida, porque a los 14 o 15 años no son edades en que te pones a analizar esas cosas.
Mi etapa de secundaria no fue fácil debido a que me pego el cambio del Colegio al Liceo, y me costo bastante adaptarme, lo que siempre me propuse fue que no me quedaría ningún año, ya que no quería pasar más tiempo que el estipulado en ese lugar, durante esos largos años pues tuve toda clase de profesor.
El profe dictado
Es el profesor que se limita a decir buenos días, saquen su cuaderno que voy a dictar, y tu solo te limitas a copiar todo lo que dicta.
Para mí en ese momento el peor, el que lo hacia solo por cumplir horario y contenido, hoy día agradezco a esos profesores, porque gracias a aquellos largos dictados pude lograr aprender a concentrarme, algo indispensable para el proceso de aprendizaje.
El profe trabajo en grupo
Es el profesor que llega con una hermosa sonrisa, y dice aqui tiene el plan de evaluación, todos los trabajos son el grupo de cuatro, y eran muy estricto a la hora de evaluar los trabajos.
Estos profesores me encantaban se dedicaban hablar como uno más de nosotros y generalmente contaban anécdotas de su juventud. Sin embargo, a la hora de evaluar los trabajos eran demasiado estrictos, a veces con rabia pensaba "pero si nisiquiera da clases", pero gracias a ellos no me costo tanto elaborar mi tesis de grado cuando estaba en la universidad, e incluso aquellos cuentos que nos contaban me sirvieron de referencia.
El profe Pana
Es aquel profesor que habla y vacila como tu, no se siente superior por ser profesor, puedes hablar con el practicamente de cualquier tema, eso si, a la hora del examen no conocía.
En mi caso ese profe era el de Química, un hombre egresado como profesor de Química del Pedagógico de Caracas y como Químico de la Universidad Central de Venezuela, ¡casi nada! ¿verdad?, pero era una persona muy sencilla con mucho mundo, siempre llegaba cantando al salón de clases, podías preguntarle todas las veces que quisieras nunca se iba a molestar, y si era posible se quedaba un rato después de clases, para explicarte de forma individual, pero el día del examen ya no era el Pana, era el profesor.
De este tipo de profesor aprendí que tu como un líder, jefe, o persona de poder, puedes llegar ser amable con todo el mundo y la vez tener el respeto que te mereces, es decir, no confundir la amistad con el trabajo.
El profe filosófico
Es el profesor que siempre tiene una frase filosófica para darte una lección o hacerte entender algo.
A mi me gusta mucho la filosofía, y creo que en parte se lo debo a mi profesor de Contabilidad, que también era filosofo, Eduardo Trocel, era unos de esos profesores un poquito loquito, pero que con una sola explicación entendías sus clases, el que te decía:"así va ser el examen", y el examen era igual a lo que había explicado en clases, sin inventar cosas raras.
Los días lunes y miércoles 8:00 am eran mis clases de contabilidad, el profe abría la puerta y lo primero que decida era: ¿Cuál es el enemigo a Vencer? y todos con una enorme voz de fastidio contestábamos "La ignorancia", a mi me daba lo que decimos en criollo mucha ladilla cada vez que hacia eso, pero cuanta verdad hay esa frases, y cuanto la he recordado durante todo estos tiempos,me imagino que esa era su meta, grabar esa frase en nuestra mente porque sabia que algún momentos de nuestras vidas la íbamos a recordar.
También decía mucho:"Jóvenes recuerden que siempre nos tenemos que ubicar en tiempo y espacio", yo tenia ni idea que quería decir con eso, pero actualmente es algo que procuro practicar.
El profe crack
Es el profesor que increíblemente todos hablan bien, por insólito que sea, todos lo quieren y es difícil escuchar algo malo.
En mi fue una profesora de Matemática, Manuela Marqués era su nombre. desde que entre al liceo siempre oi cosas buenas sobre ella, más no fue hasta quinto año cuando me toco como profesora de matemática, todo lo que decían de ella era cierto, era elegante, tenia una bella voz, no amenazaba, lo único que le molestaba era que llegaras tarde a clases, tenia un respeto total y absoluto y no estoy exagerando, y su forma de explicar era sublime, lo dice alguien que había raspado matemáticas desde primer año hasta cuarto, y que siempre la había pasado en la rayita con 10, y que con las explicaciones de Manuela logro pasar con un decente 16.
No sé que tenia esa profesora, como lo hacia, nisiquiera podría describir su personalidad, lo único que puedo decir es que era y si todavía sigue dando clases debe seguir siendo una Crack.
Todo este análisis lo hago hoy después de haberme graduado de la universidad y de haber conocido otro tipos de profesores, buenos también, pero si me pusieran a elegir de todos los profesores que he tenido, me quedaría con Aquellos buenos profesores de mi época de Liceista.