Históricamente el hombre, al menos en Latinoamérica, ha cultivado la tierra siguiendo modelos europeos y en algunos casos norteamericanos (según conversaciones sostenidas con campesinos cultivadores de la tierra de generaciones en generaciones), esto ha dado como resultado que el sector campesino requiera de ayudas económicas y apoyo industrial de parte de la administración gubernamental del país. Ayudas que en muchos casos han sido negadas o casi nulas, trayendo como consecuencia el empobrecimiento de este sector. Esto es muy lamentable para el desarrollo de cualquier país, ya que la producción agrícola y pecuaria sigue siendo parte del renglón productor de materias primas y alimentos en el mundo, así como el sustento del sector campesino y la base de la economía del país.
Por todo lo antes expuesto surge una interrogante ¿es necesario cambiar el sistema de producción en el sector agropecuario? quizás para algunos gobernantes esta interrogante es trivial, pero desde mi punto de vista la repuesta es sí, ya que se deben buscar alternativas de producción con iguales índices de eficiencia, pero que mejoren el nivel de vida del agricultor campesino, en todos sus aspectos. Debido a que no solo se debe tomar en cuenta el volumen de producción, sino mejorar lo métodos de cómo hacerlo o alcanzarlo.
Partiendo de este enfoque nos conseguimos con las granjas integrales autosuficientes, en las cuales se maneja el principio de equilibrio bajo integración sostenible y ecológica, respetando la vida de todos los seres vivos y manteniendo en plena producción el factor tierra. Bajo esta primicia el cultivador campesino no solo debe centrarse en aumentar su producción o en el manejo de la misma, sino dar igual importancia a la administración de todos estos recursos, con el objetivo de aumentar su inversión y realizar una adecuada distribución de todos estos bienes. Por otro lado tenemos que las producciones a pequeñas escalas no implican desconocimiento de la tecnología, ya que existen tecnologías muy económicas y de fácil aplicación, que se ajustan a los requerimientos, mejorando la eficiencia y generalmente dejan observar que el trabajo es más sencillo; un ejemplo de ello es el sistema de contabilidad rural.
En conclusión la tierra es la fuente inagotable de vida que permite la existencia de todo ser viviente, resumida en un ecosistema, donde todos coexistimos.