Saludos steemians, hoy quiero compartir esta experiencia con ustedes, el martes 13 de marzo de 2018, luego de una gran jornada de trabajo y de un gratificante ensayo de una obra de teatro, salí con paso acelerado hacia el metro (subterráneo) llegando a la estación justo a la hora de cerrar el sistema de transporte, sin embargo, pude entrar y esperar el último tren hacia colegio de ingenieros, zona donde resido. Estuve esperando aproximadamente hasta las 11:00 p.m. Ya que había un retraso por una contingencia en las líneas férreas, mientras la operadora recomendaba por alta voz que debían tomar transporte superficial, cosa casi imposible ya que a esa hora no hay transporte público, solo el servicio de taxis, en ese momento no contaba con dinero en efectivo para poder cancelar ese servicio, por lo que decidí esperar hasta que llegara el tren.
Habían pasado casi veinte minutos, y tenía la sensación que era ya como una hora o más, pensé muchas cosas, en mi cabeza surgían voces e historias de terror, el miedo me invadió, pero me mantenía firme y decidido a llegar a mi casa, pasado cinco minutos más, pensé en devolverme, tenía que elegir si quedarme en el teatro o intentar llegar a casa, pues el día siguiente debía hacer muchas cosas, cuando ya comenzaba a subir las escaleras para salir de la estación, escucho el chirriar de las ruedas del tren, la sonrisa volvió a mi rostro, regresando nuevamente al andén, subí al vagón y llegue a la estación de destino.
A mi lado bajaron varias personas, al subir, encontramos las salidas cerradas, debíamos esperar al operador para que abriera la puerta de emergencia y salir a la calle y andar casi ochocientos metros hasta mi casa. Encontré la calle completamente sola y oscura, las personas con las que bajé en la estación tomaron otra dirección, me vi totalmente solo, de forma gallarda tome el paso, subí la calle, camine como 300 metros y de pronto veo una sombra que sale de una columna de concreto de un edificio; pueden imaginar todo el pánico que sentí, definitivamente ese momento fue terrorífico, pensé lo peor, por unos segundos se crearon miles de historias fatídicas en mi cabeza.
Aceleré el paso y la sombra seguía detrás de mí, casi corriendo pude llegar a las escaleras que conectan a la avenida que colinda con la residencia, justo ahí, escucho que se dirige hacia mí, dando una voz de alto, - ¡detente! –
En ese momento arranque a correr, sin mirar atrás, sin pensarlo corría desesperadamente, mi corazón acelerado y el instinto se activó, solo quería vivir, temía que lo peor me pasará; de pronto miré hacia atrás y vi que esa sombra tomaba cuerpo y aún me seguía, por alguna razón me detuve, entro en mí una rabia que se transformó en fuerza, de manera valiente decidí enfrentar aquello que me seguía. Sin embargo, no podía distinguir bien quien era, estaba tan cegado por la rabia, el miedo y la fuerza que no escuchaba, ni veía. Me abalance con puños cerrados sin dejar que emitiera ninguna palabra, lance muchos golpes, sentí que pude pegar varios, hasta que escucho mi nombre... Vuelvo en sí y me doy cuenta que es un vecino de mi edificio, con sangre en la boca me dice - ¡para, soy yo loco, vengo del trabajo! – con voz alta le respondo que porque hace eso, que es su culpa, que no debía seguirme así, él me responde que jamás pensó que yo reaccionaria de esa manera, le digo que el corazón se me va a salir del pecho, que estoy muy alterado; caminamos en silencio, pasado unos minutos ya más calmados, le doy un abrazo y me dispongo a ayudarlo, entramos al edificio, él no quería que su madre lo viera golpeado, lo invito al apartamento para que se limpiara y quitara la sangre de la boca. Lo despido y minutos después, se va a su apartamento, de pronto suena el teléfono, es el nuevamente, me dice que buen susto te metí y nos empezamos a reír… me invito a la terraza del edifico a tomarnos un trago y conversar. A las 12:01 a.m. Observamos la enigmática ciudad desde lo alto y la vimos hermosa. Finalizó la conversación y cada quien tomo su camino…
Continuará.
Salud y sabiduría comunidad.
foto: Robert Cedeño.