Somos uno.
El miedo de quedarse solo,
de no sentir un respiro.
El palpitar que lentamente se queda sordo
ante la muerte del alma.
Las sonrisas, que se apagan y desdibujan del ser,
la harmonía de la risa.
Ser y estar, contemplar y sentir.
No somos nada sin la presencia del otro.
Estamos fragmentados en recuerdos.
Vislumbramos las siluetas
que el tiempo ha dejado.
Buscamos sentir una vez más el calor de nuestros cuerpos.
Un recuerdo vago que se hace presente.
Una mirada que resulta difusa.
Sombras atesoradas en el tiempo.
Maniatados, pidiendo a gritos volver a tropezar.
Poema original creado por mi persona. Espero les haya gustado.