Sin tener cadenas a nuestro alrededor, pero asi me siento.
Estamos encadenados, los eslabones de esas cadenas, es la misma situación que vivimos actualmente quienes estamos en Venezuela, por el alto costo de todo, no solo de los alimentos también: repuestos de todo tipo, materiales de construcción, medicinas, calzados, servicios privados (transportes), ropa, en fin todo, nada esta exento de alto costo de la vida.
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Estamos encadenados, porque al mayorista le aumentan los costos, estos a su vez al minorista, estos a los consumidores (nosotros), que cada vez aprieta más y más la cadena.
Por decir algo, dentro de unos de los trabajos que realizo esta la FOTOGRAFÍA, un arte muy bonito, donde quedan plasmadas esas imágenes para el recuerdo del resto de la vida.
Y tampoco se ha escapado a esta cadena de aumentos.
La semana pasada viernes 01 de junio, voy donde imprimo las fotos y me dan nuevo precio, bueno que puedo decir, continuar.
Hoy viernes 08 voy de nuevo y me dicen que para el lunes 11 ya hay otro aumento en las impresiones, es donde digo una cadena: aumento de papel fotográfico. (Que son productos que aún se pueden importar y se pagan en dólares)
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Y es donde viene la otra cadena:
"Señores clientes hay nuevos precios", volvió a aumentar ellos se ponen las manos en la cabeza, dicen mas que una u otra palabra, que hasta cuando la aumentadera. Es donde entra mi libreto también:
"Eso no es culpa de nosotros, todo es una cadena, ellos me aumentan a mi, yo a ustedes". Así como ellos se quejan ante mi, yo también manifiesto mi pesar donde me hacen las impresiones, ni modo hay que pagar, si quieren el trabajo, sino entra la otra modalidad de cobrar las fotos e digital, les pido un pendrive, se las guardo ahí, me pagan de paso en transferencia porque
EFECTIVO NO HAY.
Esto sucede con muchos otros tipos de trabajo: manualistas, mecánicos, albañiles, zapateros y más.
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Como quisiera romper con esas cadenas y acabar con todos aquellos eslabones que nos unen, pero una sola persona no puede romperlas, debemos ser entre todos, un grupo pequeño no puede, pero también existe el temor que invade cada pensamiento, de cada persona, el miedo que no deja y el silencio que nos condena. Entonces seguiremos encadenados. Honestamente no se a donde vamos a llegar con esta situación.
Pero siempre agradezco a Dios por todos aquellos clientes que creen en mi trabajo y me buscan a pesar de las adversidades, están conscientes de todo, pero hay otros que no, saben que todo es así, pero no lo quieren aceptar y muchos menos reconocer.
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