Abro los ojos con pesadez. ¿Por qué me duele tanto el cuerpo?
Estoy boca abajo, no reconozco la superficie en la que me encuentro. ¿Qué pasó?
Pongo todas mis fuerzas y trato de voltearme y sentarme, veo que me encuentro entre pasto, tierra y árboles.
Mi auto está a unos metros, volteado y destrozado. Parece que tuve un accidente; no recuerdo nada al respecto.
Quiero levantarme, está oscuro y quiero ir a casa. Pero mis piernas duelen mucho.
La carretera debe estar cerca. Puede que, si logro ponerme en pie, pueda pedirle ayuda a algún conductor.
Trato de ponerme de pie, lo logro, pero apenas un momento y vuelvo a caer. Maldición
Lo intento una vez más y el resultado es el mismo, de bruces al suelo otra vez. Ya no me gusta esto.
El dolor de mis piernas es fuerte, siento una punzada cada que trato de ponerme en pie. Puede que me haya roto algo (como mi orgullo, por ejemplo).
Me levanto por tercera vez y logro estabilizarme, al fin. Bien, ahora solo debo ir a la carretera y pedir ayuda
Puedo oír uno que otro auto, y sigo el sonido hasta pisar aquel pavimentado y enorme camino. Necesito que alguien pare, me siento mareado .
Han pasado tres autos, ninguno se detiene. Mi vista se nubla y caigo en la carretera. Está muy oscuro, necesito ayuda
Me siento muy débil, no puedo ponerme de pie.
Algo se acerca, suena como algo grande, quizás una camioneta. Aún tengo esperanza. Apoyo mi peso en mis antebrazos y levanto un poco mi torso; miro en dirección al sonido.
No sé qué auto es, solo veo la luz de los reflectores delanteros. Quiero gritar para que pare por mi, no puedo.
Se acerca cada vez más, y estoy en su camino Esto no es nada bueno, ¡Ayuda!
Al menos descubrí qué era; un gran camión de carga a toda marcha.
Tampoco paró.