Los venezolanos honestos, que emigran del país, es con una meta establecidas, trabajar para darle de comer a su familia o enviarle dinero a los que se quedan, para poder sobrevivir a la horrenda crisis económica y social.
Existen dos clases de guerreros los que emigran a pies con todas su ilusión puesta en un mejor mañana y los que permanecen en el país luchando por su libertad. .