Con el último apagón masivo que tuvimos en Cuba, era muy probable que me perdiera la final entre Venezuela y Estados Unidos. Por cosas del destino me tocaba guardia en el hospital, así que al menos tenía garantizado la televisión.
El día estuvo bastante fácil, pues solo nos anunciaron un solo paciente en el turno, y la verdad fue una cirugía sencilla y rápida. Así que parecían todos los astros alinearse para que pudiera disfrutar el juegazo que se venía a continuación.
Después de los tres primeros entradas de Eduardo Rodríguez en la lomita, le dije al enfermero que me acompañaba en ese momento, que algo me decía que esto se quedaba en el Caribe. Las dos carreras a cuentagotas me hicieron confiar aún más en mi presentimiento. Incluso lamenté no apostar par de #hives en #hivepredict a que Venezuela iba a ser el campeón del Clásico.
Antes de comenzar el octavo le volví a decir al enfermero: “socio, vas a ver cómo Rodolfo y Evian ( narradores cubanos) ponen la lengua, diciendo algo sobre lo escasa que está la ofensiva norteña, y ahí mismo le hacen a los venezolanos, va”.
No soy ningún Pitoniso, pero eso fue exactamente lo que pasó. No es la primera vez que esto pasa. A estas alturas estos personajes deberían saber ahorrarse esos comentarios si están hinchando por un equipo. Claro, se suponen que sean neutrales, pero ayer desde el Río Bravo hasta la Patagonia en el béisbol, todos éramosVenezuela.
En fin, que nada de eso importó, pues luego de la base que sacó “la regadera”, y el robo de Sanoja, otro presentimiento llegó, y era de que esa carrera iba a entrar. Solo que no creí que fuese Eugenio Suárez el impulsor, pero hay que quitarse el sombrero con este man, porque de que es clutch es clutch. Lo demás es historia y ustedes se la saben.
El Clásico Mundial ha crecido. Si algo me quedó claro con esta edición, es que no hay equipo pequeño, y tampoco quedan los inexpugnables. Con tanto estudio y ciencia entrando en el béisbol, cada día es más difícil ganar con dominio absoluto. Venezuela se convierte en la 4ta potencia de béisbol en ser campeón de este evento. Solo queda Puerto Rico y Cuba por titularse, e incluso México que también puede considerarse otra potencia moderna. Ah casi se me olvida Korea, que también tiene lo suyo.
Viva Venezuela y felicidades para todos los morochos. Se lo merecen.

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