Dicen que las mejores cosas, salen sin mucha planificación. Yo discrepo un poco de ello, pero ayer sin tenerlo planeado realmente la pasamos genial en familia.
Teníamos literalmente unos años sin ir a un lugar de estos, una sala donde hay maquinas de juegos. Los niños al estar más grandes pudieron disfrutar muchísimo más de los juegos. Jugaron Pacman, bolos, y otros juegos, pero los favorito de ellos fueron: Los carritos de carrera y uno de dinosaurios donde disparaban para sobrevivir.
Más que mis hijos, quien realmente estaba feliz y emocionado, era mi esposo y es que nos remontamos a nuestras épocas y las salas de maquinitas. Además ¡¿qué adulto no se siente como un niño en una sala de estas?! Me dió mucha alegria ver sus ojos brillantes y su sonrisa, aun cuando jugó muy poco. Porque seguimos siendo adultos y hay niños que quieren jugar más que uno jajaja.
En esta oportunidad, nos invitaron mi hermana y su novio. A ellos les gusta mucho complacer a los niños con helados, parques, juegos y comida.
En la carrera de autos, fue muy divertido, ya que el juego les toma una foto y ellos pueden verse en la pantalla mientras juegan y al finalizar la partida. Ambos jugaron en tiempos diferentes y quedaron en 2do Lugar, aún cuando iban llevándose todo lo que veían en el camino y se salían de la pista de carrera jajaja. Y aunque ninguno quedó en primer lugar, ellos estaban felices.
Estos son momentos que ellos atesoran en sus memorias y que además los hace ir más alla que solo las pantallas de hoy en día, haciendo así la experiencia más real y divertida.