Crecer dentro de un entorno especifico, determina en gran parte la visión del mundo que tenemos, por ejemplo una persona que cree viendo al mar por supuesto que no verá las cosas del mismo modo que una persona que nunca lo ha conocido, pues nuestro planeta está mayormente cubierto de agua y la inmensidad del horizonte hace reflexionar en temas que de ningún otro modo se pudiera haber pensado, creo que ver al mar es igual que ver a las estrellas y hacerse miles de preguntas.
La cotidianidad de los días no son iguales cuando el entorno se manifiesta de forma fuerte como elemento o modo de vida, crecer donde se pueda observar la pesca, el turismo, el comercio, el atardecer , las tormentas y las noches en el mar, hace comprender que el mundo está mucho más allá de las aguas, instintivamente las persona en el pasado que tenían alma aventurera se hacían a la mar y eso para mí tiene un componente romántico exaltando la libertad individual y la pasión misma por la vida.
Cuando veo fotografías de personas que viven cerca al mar, haciendo sus actividades diarias no solo veo el disfrute con el que lo hacen, sino que observo con curiosidad que tan pequeña es la gente frente a la inmensidad del horizonte, me pregunto que los motiva pero al mismo tiempo yo misma me doy la respuesta, pues la motivación esta justo al frente, en esa masa de agua desconcertante y a la vez atrayente que hace a la gente sentir esperanza.
Esta es mi entrada al Concurso. Observa Piensa Escribe