En este día soleado, salgo a caminar con la intención de reposar mi espíritu. El favor de la naturaleza me permitirá establecer una conexión cósmica que potencie el alma.
El verde de los bosques, el canto del ave, el susurro de los grillos, el susurro del aire, son lo más excelso que pueda sentir.
Ya había dicho el poeta. América Latina es el Eden. El paraíso terrenal.
Nuestros antepasados culturales, habitaron estos espacios como refugio. No se puede afirmar que fundaron poblados pero trasegaron estas tierras inimaginables.