La verdadera realidad del hombre hay que buscarla en su interior, el primer paso que debemos dar es reconocer que la amargura, el tedioy la ansiedad, alimentados los tres por un egoismo que no se culpa asi mismo, sino que se ve como culpables de nuestros errores y desaciertos a los demas, son los grandes enemigos de nuestra vida.
Una vez desenmascarado el enemigo interior, miremonos a nosotros mismos con mucha comprension y mayor deseo de reconciliacion entre nuestro mundo interior.
El otro paso es la reconstruccion de nuestro mundo interior, destruido por un agente secreto que ha actuado abiertamente a lo largo de nuestra vida y cuyo nombre es yo. Cuando el yo se ponga al servicio de la armonia interior, se avanzara a pasos agigantados en alegria de vivir.
Quiero tener ojos en el alma que vean el verdadero camino de la vida y que nos guien hacia el templo sagrado que hay en el interior del hombre.