Te miro a los ojos y sé quien eres
Una angustia me oprime el corazón
Es esta duda que surge de repente
Tú ya no hablas y yo pierdo la razón
Mas una respuesta me atormenta
Estrechando tu mano me atrevo a preguntar
Tata, tú ... ¿me recuerdas?
Mirándome a los ojos te pones a llorar.