Tuve años duros lidiando con el encuentro y desamor de una persona que me maltrataba física y psicologicamente, no sabia lo grave que era hasta que comencé a comentarlo, recuerdo haber visto la cara de pánico de la persona a quien se lo contaba, la cual miraba desconcertada pues en esa situación no creí que fuese tan grave. Por cosas del destino nuestras vidas se vieron obligadas a separarnos físicamente (que suerte pienso ahora) en ese momento sentí que era lo mas duro que podía pasarme y que sin el definitivamente la vida no cobraba sentido! Los días pasaban y mas dolía la ausencia, la costumbre y el amor que aprendí a recibir, con golpes, maltratos y gritos, aquel que por años aguante. Comencé a tener amistades sanas, buenas personas, distintos hobbies, a su vez me daba cuenta de su desinterés por mi, lo que antes veía hermoso ya no lo era tanto! El tiempo había hecho de las suyas, había armado piezas descompuestas en mi y había hecho que al mirarme al espejo me gustase lo que veía.