Hay una gran diferencia en ser conocido y ser amigo..., podemos conocer a muchísimas personas, pero pocas son las que podríamos llamar nuestros amigos, cierto?
Dios no quiere estar en el rango de estos de los cuales ha escuchado hablar, El quiere una relación estrecha de amistad contigo y de esa manera poder ayudar en lo que necesitas!
La biblia dice:
¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
Romanos 8: 31-35, 3 7
Hoy en día una relación personal con Dios, no sólo un paso del paso en pedir y esperar a que responda, hay mucho más de Dios para ti que se limita a eso, El te ama a tal punto que no espero a que nos acercaremos a El, sino que El se acercó a nosotros primeros y ha prometido que nada no nadie nos podrá separar de su perfecto amor...
Hoy necesitas un verdadero amigo, alguien que no cambia y estará todo el tiempo allí para ti...
¿Aceptas su amistad?
Comienza a construirla, saca tiempo para Dios...
Dios siempre llega JUSTO A TIEMPO