Tenía un amante , el cual me complacía en todo ropa, calzado, comida, salidas y todo tipo de caprichos. Duramos muchos años el tenía a su mujer pero yo era su recreo eso era lo que él me decía, yo por mi parte me sentía halagada de que un hombre tan elegante se fijará en mi y aunque yo era muy joven me intrigaba que tipo de relación tenía con su mujer y el me explico que ya no era lo mismo en algunos aspectos pero que jamás la dejaría y que Ami tampoco ya que para él yo era más que un recreo, era su cable a tierra ya que cuando estaba conmigo no existían los problemas cotidianos de todos los días .
Él me daba todo lo que quería, nos íbamos los fines de semana a algún lugar alejado de la ciudad, nos despertamos y veíamos el amanecer juntos pero lo más lin era cuando hacíamos el amor en lugares insólitos como en su auto a la orilla del río.
Todo eso fue creciendo con el tiempo y ya no me interesaba la ayuda que me daba, me enamore perdidamente de su forma de ser, gentil, amable, respetuoso y buen escuchador pero sobre todo era más que agradable su compañía a tal punto que él se empezó a enamorar de mi y me dijo que no quería lastimarme pero me volvió a aclarar que no podía dejar a su mujer, que estaba confundido y ya no sabía con que cara llegar a su casa, no quería déjame y quería pasar más tiempo conmigo , pero algo se detonó en mi cabeza yo jamás separaría a un hombre de su familia así que con mucho dolor en el alma me fui alejando de él me volví distante y me aleje de a poco .
Después de muchos años nos volvimos a encontrar y se dió cuenta de que me extrañaba tanto como yo a él, pero que todo eso quedó en el pasado........