El hombre que es hombre, el verdadero, el caballero, el de verdad.. Trata a su dama como una pequeña princesa, como una muñe quita de cristal, la consiente, la mima, la abraza, le da su calor para calentar su alma, su corazón, su ser, y no tan solo su piel..
Sabe explorar y amar cada fibra de su locura, cada rincón de lo que esconde en su corazón, cada indecisión, cada inseguridad sin que se las diga, y se hace dueño de lo que ella calla, de lo que no le cuenta a nadie de sus mas íntimos secretos.
Le basta con solamente con mirarla para entenderla, para descifrarla, para darle lo que ella tanto necesita sin que se lo pida, para darle lo que ella se merece y hacerla sentir que como ella, no existe nadie más.
El hombre es hombre, el verdadero, el caballero, el de verdad.. Se entrega a su niña mimada y la ama sin condiciones, sin pretextos.. La hace sentir segura, la hace sentir única y especial.. Es hasta capaz de dejar de ser el con tal de verla sonreír..
Con tal de que ella sea feliz para siempre ...