Se llama Polaris, hermosa, altiva, terrorista del queso, le encanta.
Cuando llego a mi vida era pequeña, delgada y muy tímida, buscaba los lugares oscuros de la casa para esconderse. Muchas veces hubo que buscarla para que comiera. La calle ofrece tanto temor para estos seres que luego cuesta confiar.
Pero así como la ven es ahora; independiente, aguerrida, astuta, y con el oído mas agudo cuando se trata de escuchar si están rallando queso.
La amo con el corazón. Los gatos ofrecen tranquilidad a quienes los tienen. No duden en tener uno y si es adoptado mejor. Suerte Steemians, que el Universo les depare un ronroneador espectacular.