Eres aquella hermosa melodía que soñaba en ese tormenta, eres aquel que me robo de otra historia. Fui raptada por el susurro de tu voz, por la luz de tus ojos, por el dulce de tus labios. Me hechizo aquel aroma de café con caballero, ¿ acaso podías ser más atractivo?
Caminábamos en la cuerda floja de la verdad y el engaño, la felicidad y la tristeza, la fidelidad y la infidelidad, tu amor me llevo a la simpleza de la vida, amar la belleza de lo natural, a jugar con el fuego de nuestros cuerpos ardientes. Aquellos besos eran ese dulce veneno que adormecida las barreras éticas y morales en mi cabeza y así entregarnos en ser en un beso.
Tomar tu manos es sentir la fuerza del mundo en nuestras palmas, saberte mío es vivir la Paz que se obtiene al dormir en un hogar seguro. Estoy tan ciega, no existe mejor cosa en el planeta mejor que tu. Me declaro obsesionadamente enamorada de ti, disfruto saber que no puedes dar un paso sin mi que tus noches sin el calor de mi cuerpo son sombrías y llenas de fantasmas, somos nuestra hermosa enfermedad. Soy tu centinela y tu mi servidor, acaso ¿es real la manera en que nos amamos?, es sana esa adicción que tenemos en uno por el otro y solo sabemos a que magnitud.
Sentimos nuestros cuerpos como un templo, y como no pensarlo si disfrutamos cada centímetro de nuestra piel arder por el otro, mirarnos y ver el placer que infundimos en el otro. Somos más que una pareja de enamorados, más que un matrimonio, más que padres, somos una fortaleza de complicidad, miedo, amor y obsesión, somos libres de decir y hacer lo que sentimos como un río que corre en la naturaleza.
Así llegaste a mi vida y para el resto de ella, como un hombre normal sin mentiras y con terribles verdades, con fracasos pero con fe. Ilumíname siempre con tu amor, lléname de momentos inolvidables y especiales, llévame a sentir los deseos más bajos de nuestro naturaleza, susurrarme la belleza del mundo. Repite cada noche lo feliz que eres a mi lado y que si volvieras en el tiempo me escogerías una y mil veces más. Prometo amarte y ser siempre tu otra mitad.
Te amo con la fuerza que me une al universo y a Dios. Siempre tuya.