Me desperté luego de mirar tus ojos en mis sueños.
De enamorarme más mientras dormía.
Me desperté luego de una historia repetida en la que siempre termino más apegado a ti.
Y luego, cuando tuve conciencia de estar en la cama, me dieron ganas de abrazarte.
De lanzarme sobre tu aroma y envolverme a la silueta de tu cintura.
Me dieron ganas de anclarme en tu espalda hasta que el viento dejara de soplar en la debilidad de mis ojos risueños.
Qué noche la que me permitió soñarte, qué mañana la que me hizo recordarte.
Estoy pensando justo en las estrellas que imagino a tu lado. El millón de besos que refleja cada una. Estoy así, entre tus manos y a merced de tu recuerdo.
Me desperté y fue a ti a quien más quise a mi lado. Me desperté contigo, aunque no estés.