Alguna vez te has sentido como si una puerta se cerrara de golpe, que alguien a quien amamos, un amistad, un familiar, una pareja, etc. parece evitarnos, como si la conexión se cortara sin explicación? dejándonos todo esto con un monton de preguntas. Se siente como si el Universo te pusiera un "bloqueo" inesperado.
Y sin importar cual sea la situación esos cambios abruptos o no, nos suelen sacudir; no como una destrucción caótica y vertiginosa; es sentir una fuerte e imperiosa necesidad de buscar algo que sentimos que nos falta. búsqueda que por lo general nos lleva a darnos cuenta de que realmente lo que sucede es que estamos inmersos en una reestructuración interna que llego sin previo aviso. Encontramos que la necesidad real es el deseo de cambiar patrones de pensamientos y conductas que ya no nos sirven.
Es el momento en que nos toca revisarnos internamente para revisar las bases de nuestra auto estima. Es el momento de preguntarnos Donde estoy poniendo mi valor? en la mirada de otro o en mi misma? es reconocer que nuestro valor es intrínseco, que no es una medalla que alguien más nos da o nos quita... y eso es por lo general algo que solemos olvidar, de la misma manera en que solemos olvidar respetar nuestro sistema de limites; en especial ese que nos dice claramente donde terminamos nosotros y comienzan los demás.
La mayor parte de las veces, los silencios, los alejamientos, la indiferencia de algunos es una invitación a ver el panorama total de una manera diferente; no con ello estoy buscando eximir de responsabilidad a los demás, pero si es importante descubrir; estas situaciones no permiten detenernos un momento, respirar y cambiar la perspectiva, en lugar de afanarnos en luchar contra la situación. El alejamiento es una magnífica oportunidad para observar aquellos detalles que pasaste por alto.
Porque si, se genera un vacío, el cual es el espacio perfecto para llenarnos de nosotros mismos, para redescubrir nuestras pasiones, metas... esos propósitos que dejamos olvidados al andar distraídos... Es una pausa sagrada en la cual podemos recalibrar nuestra energía y enfocarnos en aquello que nos hace vibrar... sobre todo comprender que nuestra fuerza, nuestro verdadero poder, no viene de personas o situaciones externas, viene desde nuestro ser interior autentico, que no esta para complacer a los demás, esa energía que nos impulsa a ir más allá, a soñar, a volver a comenzar, en donde hemos aprendido nuevas formas de reaccionar y manejar nuestras emociones.

Es el momento en que redescubrimos que nuestro brillo no depende de si alguien lo ve o no. Si alguien decide no verte, no esta apagando tu luz, solo estará demostrando que no estaba preparado para el brillo que irradias.
