Esta especie de caballito de mar, también conocida como “dragón de mar foliáceo”, posee unas curiosas aletas muy semejantes a las hojas de un árbol, interesante característica que le permite mimetizarse muy bien y no ser víctima de sus depredadores.
Fue en el acuario de Tampa (The Florida Aquarium) donde tuve el privilegio de conocer y fotografiar este bello y mágico animalito de mar.
Debido a que se trata de una especie que vive en las profundidades del mar, se mantienen en un lugar oscuro con unas luces muy débiles, y como el uso de flash está absolutamente prohibido, tuve la necesidad de exagerar la sensibilidad en la cámara. Demás está decir lo complicado que fue lograr un buen enfoque manual con velocidad de obturación lenta, sin trípode, evitando los reflejos del vidrio y con el pez árbol moviendo sus hojitas en el agua. La verdad es que fue una magnífica experiencia.